Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Monday, October 31, 2005

Se miraron y entendieron que no era tiempo de juegos, la vida se les había ido en historias superficiales de sabores amargos, nunca dejan satisfechas se dirían. El tiempo pasa inexorable y nos va dejando huellas. Más, la belleza de la sabiduría de la mujer madura, esa que sabe lo que quiere y lo demuestra con desición, pero con una distinción que enajena, ese poder que aflora de la piel curtida por los años, del olor del tiempo, de la mirada con historia, de la sonrisa oportuna y llena de aplomo, de la mano que se desliza por el hombro ejerciendo esa pequeña presión que te hace notar que estas vivo y con deseo. Bueno, fuí testigo de esa clase de amor, en realidad, no sé a ciencia cierta si fue amor, pero claramente era algo mas grande que lo que comunmente se ve. El también era un experimentado, que se llevo la vida en conquistas, pensando que tal vez era un enamorado del amor, de ese primer beso eterno, que quería reeditar en todos lados y a cada rato, con la risa de la experiencia, el tono y ritmo de voz de los años de aprendizaje, el olor del macho que busca a su presa y que a esa edad se hace expansivo e intenso.
Era una pareja que no tenía que demostrarse nada y aún así fueron ingenuos, inocentes, se dejaron seducir por la noche y esa primera mirada de pasión, esa que es cómplice, esa que no miente, esa que brota incontrolable de las visceras y aflora por todos los poros del cuerpo, en definitiva, la que es pasíón pura. Entendí que el amor se vive a toda edad, quizás en algunas con matices diferentes, pero siempre se encuentra entre las sábanas húmedas, esas manos enlazadas, el abrazo que asfixia, la mirada que contiene todo el amor del mundo. Ellos eran mayores, quizás apunto de jubilar en una sociedad que los viera como estorbo, parecida a la nuestra; pero su historia era diferente, eran mas grandes que una cultura, eran representantes de lo mas puro que nos resta como clase humana y que nos diferencia de las demás, eran estandartes del amor, del intangible mas preciado, de ese que provoca ver los días de color, de ese que te genera mariposas en el estómago, de ese que te ascelera el pulso, en fin, del que te dice que siempre la locura puede ser tu refugio.
Se tomaron la mano en ese café desolado, pero lleno de ellos, posiblemente nadie mas pudiera entrar. En sus labios sonó la palabra amor, sí en esos labios veteranos, que en mi mente eran vetados para pronunciar esa palabra, más pronto caí, en que nunca la había oído sonar mas hermosa, mas humana, mas verdadera; pagaría el dinero del mundo, para que todo el planeta pudiera ser testigo de ese sonido del alma, no sólo por que era hermoso, sino porque, por ese momento, me hizo el hombre mas feliz del mundo. Se miraron desde sus asientos gastados y de una mirada entendí, que habían decidido gastar el resto de sus momentos juntos, dándose calor en el frío y siendo testigos de sus emociones. Se podía tocar el amor o quizás, el amor me toco a mí.
El amor vale la pena, aunque sea en soledad y no correspondido...siempre vale la pena.

Sunday, October 30, 2005

Los surcos que amanecen en tu rostro, día a día, no sólo denotan algo mas de vida, sino también algo mas de experiencia; lamentablemente, mi cuerpo no alcanza a dar cabida a todos los surcos que quiero tener, tantas arrugas como experiencias, tener todas las experiencias del mundo, que la vida encuentre en mí el receptáculo ideal para volcar su médula, ahogarme de vida, reventarme de situaciones diferentes e intensas que me permitan ver al mundo a diario con ojos nuevos, asombrarme a cada minuto de la misma pared, del mismo sillón, encontrarle sentidos insensatos a las palabras que expulsas con envidiable valentía, darme cuenta de que cada concepto engloba decenios de significados. Cuanto tiempo requiero para acceder a eso, tendré el tiempo suficiente para amanecer en todos los años que quiero?.

No creo, por eso vivo como demonio, a cada situación la valoro en extremo, lo que me permite sacar de cada vivencia lo mejor, y lo peor me lo paso por el culo, de ahí rumbo al olvido en pasaje sin retorno. Quizás por eso hay gente que no siente agrado por mí, las mínimas por cierto, pero ven en mi actuar cierta liviandad, pero no acceden a mi verdad, que no me desgasto en problemas, busco soluciones y de los líos me río a carcajadas batientes, así tomo distancia para solucionarlos mas rápido. Estas cosas son las que me ha regalado la vida, lo que redunda en un conocimiento acabado del género humano, bueno, ni tan acabado, pero si intenso; mas aún siento esa carencia de experiencias, claramente, nunca la voy a satisfacer en su plenitud, pero por empeñoso no me voy a quedar y ojalá en el ocaso de mi vida febril, pueda decir con aplomo que lo vivido y lo bailado no me lo quita nadie, me pueda despedir con la frente en alto, mirando a los ojos de quienes me rodeen en ese momento y si no hay nadie, también miraré fijo, no hay otra forma. Espero que en ese momento este lleno de arrugas y que cada una no signifique una experiencia, sino que cinco experiencias, que mis ojos encuentren interlocutores válidos, si se puede gente querida, para vertirles todo lo que aprendí en la vida, en esa mirada final. Probablemente luzca cansado, a veces me canso, pero será el esfuerzo final, el último del camino, quizás el mas valioso y poderoso.

Pensándolo bien, ojalá todos estén llenos de arrugas de sabiduría en su final, significará que la vida les dio la oportunidad de saborearla con pasión, que lograron distinguir el camino correcto, el cual siguieron con devoción y valentía, y lo que lograron andar fue con paso decidido y nítido, para que los que vienen atrás lo puedan ver. Espero que todas mis arrugas, cubriéndome el cuerpo desnudo, sean tantas, que mi aspecto cobre cierta deformidad, sin llegar a ser repulsiva, pero sí, diferente.

Muchas arrugas, mucho sinsentido, mucho sueño. El elefante triste me dijo que las experiencias daban arrugas de regalo, para que nunca se olvidarán y las recordáramos por toda la eternidad. El elefante esta triste desde hace poco, porque perdió la memoria y las arrugas perdieron sentido. Por eso tengo este blog, por si pierdo la memoria, ya que sé que estarán las experincias mas significativas de mi traviesa vida y las múltiples arrugas que me cubran nunca serán sinsentidos.

Tuesday, October 25, 2005

No seré yo quien dejará
Que la muerte lo sorprenda
Como un animal pasivo
Devorado por la sombra
Quiero asociarme a esa muerte
Como una mujer pariendo
Para lanzar mi conciencia
Mas allá de la frontera
Sumergirme en el abismo
Aceptando ser la hostia
Disolverme dando gracias
En el infinito cáliz
Abandonar este mundo
Como una flor que se abre

Sin dejar de estar vivo
He decidido morir
Para aprender a reír
Como un recién nacido
Con saña de valiente
Desertando el parecer
He de dejarme caer
De la cabeza al vientre
Un nombre que no es mío
He de cesar de exhibir
Aprenderé a reunir
Al ser con su vacío
No me fabrico lentes
Nada es lo que quiero ver
No me hará retroceder
El canto de la muerte

Voy a quebrar el violín
Disolverme en el frío
Quiero un silencio sin fin
En mi cuerpo sombrío


Jodorowsky

Friday, October 21, 2005

Me despierto agitado, algo sabía que no funcionaba bien, estaba sucediendo y yo no me daba cuenta. Me cepillé los dientes como de costumbre, rápido y mal, con mi cepillo desgastado y abierto como lechuga en celo, me bañé con agua helada, problemas con el gas, tomé mi desayuno de siempre, aire contaminado, frágiles destellos de Sol, lo más parecido a la fotosíntesis y me dispuse a salir luego de mi cuchitril. Bajo las escaleras y me percato de que la gente se cubre mas de la cuenta, yo no sentía calor, por lo mismo no entendía la acción de la gente, más poco me importo tenía ganas desesperadas de ir a un café con piernas que conozco cerca de mi casa y en donde las damas se esmeran hasta lo indecible por complacerte. Son todas exultantes, gozosas de sus cuerpos y claramente alejadas del sentido común, fascinantes para mí. Doblo en la cuadra que correspondía, veo el letrero de neón que señala mi destino y, con decisión, entro. Abro la puerta del garito y horrorosa fue mi sorpresa cuando veo que todas las mujeres tenían un solo seno, gigante, ubicado en medio de su pecho, acompañado de un pezón igualmente gigante; no caía de mi asombro cuando una dependienta me saluda con un gesto amable y un beso cómplice y cuneteado, me señala el interior, como sonámbulo accedí, no cabía en mí, cuando veo que el saludo entre ellas era chocar su pecho, con movimientos que en otras circunstancias hubieran sido sensuales, en otras circunstancias.

No sabía si irme o quedarme, no sabía que hacer, estaba absorto del espectáculo, por un lado quería correr y no ver mas ese dantesco y antinatural show, pero por otro, el morbo siempre me ha atraído y esta era una ocasión, especialmente singular, de ejercerlo. Tratando de controlar mis nervios, decidí preguntar a las dependientas sobre su situación corporal, tenía que ser cauto, en realidad, pensé luego, es imposible ser cauto con algo tan novedoso; así que decidí ser directo y franco. Llamé a una para pedir un café, se acercó con ese volumen en su frontis, tambaleándose de un lado a otro, a punto de desprenderse de su cimiento. Me señala que sólo hay café en su estado puro; mi vista se detiene sin pensar en su seno, fijándome desde donde nace, hasta donde llega, como se fija en el cuerpo, hasta donde llega, la eternidad de su pezón de ébano; estaba en ese ejercicio, cuando la mujer golpea mi cabeza con su mano y me encomia a pedir algo, de lo contrario me tendría que retirar. No me salían palabras al ver esa forma delante de mí, luego sólo siento el golpe en la espalda, caí de la silla en donde estaba y un musculoso escondido tras una cortina de raso rojo me arrastra hasta la salida, al mismo momento, en que las mujeres deformes me gritaban que me metiera los dos picos por el poto.

Mas helado quedé, ahora del morbo y el asombro, pase al miedo y al delirio. Pensé, dijo dos picos, no es algo casual, no es algo en lo que uno se equivoque; entendí que habían elevadas probabilidades de que sí tuviera dos miembros. Dejé de mirar mi entrepierna, para pensar con mas detenimiento en esto y tratar de controlar lo que estuviera sintiendo en ese momento que me estaba aniquilando el delirante raciocinio. Para asombro, nuevamente, veo que la gente que estaba abrigada en extremo, tenía dos tendencias, las mujeres se abrigaban su pecho y los hombres se amarraban cualquier cosa a la cintura ocultando su cola. Mi decisión estaba tomada, me devolvería a la casa y verificaría que es lo que estaba pasando, no fue necesario. Metí la mano en el bolsillo trasero para sacar mi billetera y para sorpresa me encuentro con un pedazo de pico, que nacía en la parte superior de mis nalgas. Dos miembros, una teta gigante…bueno, quizás y sea un mundo mejor.

La imaginación es mas importante que el conocimiento, lo dijo el señor de arriba, un judío que trabajaba en correos; en la medida que no sé limiten a lo dado y traten de abrir nuevos horizontes, estamos destinado a seguir evolucionando. Se dice que la Ciencia como tal esta destinada a morir, que los grandes paradigmas ya fueron descubiertos; no lo creo, sólo se duerme en seres timoratos y se renueva con nuevos bríos en seres dispuestos a pensar lo impensado.

Sunday, October 16, 2005

Fragmentos de amor se ciernen en mi mente confusa. Confusa de ilusión, confusa de alegría, confusa de expectativas, confusa de sinsentido; pero pronto recuerdo, que mi vida ha sido un sinsentido, entonces la confusión desaparece y puedo encontrar una cierta idea que me trae tranquilidad, la idea toma forma…forma de un aro delicado que cuelga de una faz delicada, de un mechón rebelde que no cede en su esencia ante nadie, de unas uñas cuidadas que transitan inquietamente en el espacio, formas, en definitiva, que me dicen que el sinsentido se acaba en ti. Todo camino tiene su fin, cada empresa tiene su meta, mi búsqueda incesante quizás se acabe en tu regazo.

Me enteré de ti sin saber, te cruzaste rauda, galopabas a mil. Me devolviste tres palabras, te mandé unas frases; el tiempo retuvo la colisión por unos momentos, pero una noche pervertida nos unió en diálogos inconexos, que luego cedieron a sangre hecha palabra, para en un sin darme cuenta, estar deseando cada suspiro hecho letra que proviniera de ti. Encontrándome frente a un monitor y esperando que salieras o, resignadamente, que escribieras. Fue repentino el proceso, de una intensidad que no he vivido, pero creo que me faltaba. Todo mejora entre nosotros nada se vuelve insoslayable, siempre nos perfeccionamos en esta raro andar, al principio fueron frágiles pasos y hoy son contundentes saltos que nos llevan mas alto en nuestro vuelo.

Hoy es tu Día, porque al plano de mujer, al cual deseo, se une el de madre y, siento que no hay forma en que lo realices mal. Tus narraciones me hablan de una madre esforzada, que ha vivido por y para sus hijos, has librado luchas gigantes sólo envestida del amor y la certeza de que realizas las cosas por una causa superior. La comunicación con tus hijos, me ratifica ese nexo invisible e indestructible que mantienes con ellos, que día a día enriqueces con caricias, con verdades, con ejemplo, en definitiva, con amor. Madre hay una sola y tus hijos, sin conocerlos, deben estar orgullosos de ti, has logrado criar a dos personas sanas y de bien, que claman a diario por tu amor, que han visto la dignidad y fortaleza con que afrontas tu vida y, en virtud a esa muestra contundente de coraje, pienso que te aman mas.

No sé adonde llegaremos en esta locura desbordada, llena de sueños, signos; esta aventura que la escribimos en nuestra intimidad, sólo de a dos, todas las noches. Pero no me importa, lo único que deseo es que continué y que cada día nos de la posibilidad de hacerla mas real, mas humana y menos ligada a la fantasía y la ilusión. Sé que estoy dentro tuyo porque te siento en el mismo nivel, incrustada al lado de mi corazón, durmiendo en mis sueños, inserta en mis acciones, siendo la motivación de mis planes. No tengo dudas de que nos encontraremos y esa fusión será universal, ya que el Universo estará complacido, los Astros celosos y la gente anónima sólo sentirá calor y una extraña sensación de amar. No encuentro palabras que contengan lo que siento, debe ser que el lenguaje me quedo corto y sólo resta la acción de nuestros cuerpos, rozarnos la piel, perdernos en miradas y encontrarnos en nuestros labios, estamos en el plano del no retorno, yo ya crucé el límite…porque mis palabras se agotaron.

Feliz día mujer del Hospital diurno, feliz día mujer de psicología, feliz día mujer de jogging contorneado, feliz día mujer de las tablas, feliz día mujer de 95 de corpiño, feliz día mujer inclemente a tu pasión, feliz día mujer de búsqueda constante, feliz día mujer de ejemplo de amor y coraje, feliz día mujer de mis sueños…pero por sobre todo, feliz día mujer por ser madre.


Sin foto, fue mi corazón el que escribió hoy.
A Ceci

Monday, October 10, 2005

No entiendo muchas cosas, el amor es sin lugar a dudas, dentro de mis dudas, el que mayormente ocupa mi mente traviesa. Alguna vez adherí a la teoría de que es un proceso de aprendizaje, uno aprende a querer a otra persona, se comienza a identificar con acciones que resuenan en uno con profundidad, se aprenden modismos, de ahí que prontamente, se hayan creado jergas de la pareja, muletillas que sólo los dos conocen y los hace ser cómplices y fortalecer, de paso, el amor. Pero también pienso, que esa definición forzada mata lo más ideal del amor, quema en su raíz al loco romántico, ese que sin conocer se lanza como caballo sobre el viento, ese que arriesga lo que no tienen sólo por un beso. Si tuviera que elegir me quedo con el último, me parece mas valiente, mas fuerte, mas sincero, menos acomodadizo, en definitiva, mas rebelde. Claro que el otro te otorga estabilidad, le da cimientos intensos y profundos a las relaciones, las hace crecer sólidas.

Mi elección pasa por haber transitado por ambas veredas, en las dos el Sol quema, porque cuando llueve todos se mojan; pero la pasión del amor desbocado, ese irresponsable, genera un movimiento interno, te moviliza hasta la médula, te absorve en colores alucinantes, te transporta a sitios perdidos en su hermosura, te mueve como pluma; en ese lado la mente se pierde, porque deja de funcionar.

Mi problema surge cuando me pregunto si el amor es monógamo, alguien puede, sin lugar a dudas, amar a alguien por toda la vida, es más puede estar con ese alguien por toda su existencia, pero, que pasa si la pasión abre tu apetito, te da de probar un nuevo fruto y te seduce con su sabor. Que pasa, finalmente, si uno se enamora del amor, del estado visceral, de la pasión torrencial y elige, voluntariamente, estar siempre buscando ese primer beso, esa seducción divina que te dice viejo vive, no hay vuelta, no llegues a veterano pidiendo tiempo, mismo que te malgastaste en dudas, en peros, en excusas; no hay tiempo, toma, nunca dejes. No sé, no quiero llegar así al estado de reposo, mi vida no se merece ese tipo de cuestionamientos en su ocaso, lamentablemente no soy quien dirá la última palabra, por lo menos, trato de que así no sea.

Puede que sean ideas desconexas, puede que mi mente se desestructure a pedazos, puede que todo se quiebre; pero es que acabo de ver una película que me gusto en demasía y me abrió el gris cuerpo, me hizo, nuevamente, pensar en lo impensado; en gritar al viento, que las experiencias se viven, no se cuentan. Que no hay nada peor que caer en la anodina cotidaneidad, desestructurarse es la única forma de crecer. Los límites son tu prisión, busca tu plan de fuga, te lo agradeceras.

Laurel Canyon, se llama la película, actúa Frances McDormand, la da Cinemax. Sóbense mirándola, no hay otra forma de verla.

Thursday, October 06, 2005

Rápidamente me bajé de la cama, escuché la puerta crujir, sinónimo innegable de que alguien está abriendo, sólo tú tienes las llaves de nuestro departamento, eras tú. No sabía que hacer, la mujer aún yacía en éxtasis en el lecho, yo aún estaba cargado, el olor a sexo se hacía insostenible en el dormitorio y tú gritando de abajo, si me encontraba en casa. El tiempo corrió a mil en mi cabeza decadente, en un acto certero y seguro, tomé a la mujer de los hombros desnudos, bueno, su desnudez era total; la arrojé sobre su ropa, no entendió la intención y se aferró a mi miembro con vigor, pensé que se desprendía de mi cuerpo con la embestida, no lo hizo.
En lenguaje entrecortado y aún tembloroso, te ordené vestir, tú te introducías mi verga terracota en tus mandíbulas hambrientas; como pude me alejé de tí y me dirigí al encuentro de mi mujer, la situación tenía tal carga de ansiedad y nerviosismo, que no me vestí y fuí a su encuentro desnudo, me vió aparecer en el pasillo y se abalanzó sobre mí, sin mediar palabra, estaba desnuda frente a mi cuerpo, con ojos de sexo y cuerpo de pecado, como antes, como siempre, me exitó hasta el hastiazgo. La giré en su eje, su cara miró a nuestra pared adornada de mil recuerdos y yo observaba su nuca, con maestra sensualidad mi mujer puso sus manos en ella y se abrió lentamente de piernas, cadenciosamente, al ritmo del deseo que no quiere terminar, entendí que siempre quisó una situación como esa.

Sostuve mi sexo venoso con ambas manos, ejercí presión insensata y la penetré por su hoyo negro, el grito indescriptible de su ser, me dio a entender que el placer la desbordó. Al instante, se abrió como flor en primavera esperando por su polen; sin cuidado alguno, ejercí la presión que restaba para completar la misión, su grito se detuvo, lo ahogué con mi vigor. En ritmo febril, hundí mi ser en su retaguardia, sus aullidos en celo me daban la referencia necesaria para continuar; más de improviso, ví como mi amante miraba extasiada escondida tras la puerta, sin vestir aún, con los ojos perdidos en nuestro placer, clamando en silencio por participar. Algo raro hizo click en mí, giré, sin entender porqué, el rostro de mi mujer hacia el dormitorio ocupado por la otra carne, sentí como sus músculos se apretaban al instante, y al cabo de unos segundos se relajaron de nuevo. Se dirigió al encuentro de mi amante con seguridad escalofriante, me dejo con el sexo expuesto al pasillo y pidiendo respuestas. Mi amante abrió de par en par la puerta de la recámara, se amamantó del seno derecho de mi mujer, mientras ella acariciaba su pubis húmedo; fuí testigo de un beso descontrolado, de dos brasas que se quemaban mutuamente, me encaminé a esa hoguera dispuesto a convertirme en cenizas. Agarré sus melenas por la nuca y en un violento gesto, las lancé hacia atrás, las besé con locura, pasé mi lengua desquiciada por sus cuellos y las besé nuevamente. Sin darme cuenta estaba en medio de una orgía sin culpa, sin fin, sin meta, sólo lujuria y placer delirante.

Pasa un rato determinado por el vigor de mi miembro duro, mi mujer decide ir a tomar líquido, veo una mirada de complicidad con mi amante, me exito más. Aparece de improviso con un revólver, apunta entre mis cejas y siento el disparo. Me percato de mi muerte al verme con mi frente rajada en mil pedazos, mientras ascendía a una nebulosa de extraña luminosidad, las mujeres reían y se masturbaban con el tibio cañón del revólver. Giro un poco más la vista y veo como mi elefante predilecto me mira con tristeza, desolado en la cama y guardando una grabadora espía, que ratificará mi sospecha de que mi mujer también me engañaba.

Veamos quien ríe al último...putas de mierda

Wednesday, October 05, 2005

Tenía esta labor pendiente, la debo por la fidelidad, por el aliento inclaudicable, por la admiración no merecida. Se denominaría tampón usado, nombre que se originó en un encendedor de poca monta, que tenía como peculiaridad el ser rosado y con la forma de ese artículo femenino. La idea era que yo le sacaría una foto, en donde, obviamente, reluciera su fenotipo, su color, para que fuera cara visible de su blog, más la electrónica con la cibernética me jugaron una nefasta pasada, no pude con ellas y me tuve que conformar con poner a este personaje del cual pronto sabrán su nombre de pila.

La historia es especialmente infantil, muy ligada al ímpetu del adolescente, en especial, a esa rebeldía que los años van guardando en el closet, estropeando en el trabajo, consumiendo en la pareja; esa de que nos jactábamos y que,en definitiva, nos hacía mejores.

Caminando por mi barrio, llegué a la casa de mi socio de andanzas, mas bien retraído, más bien inteligente, un buen chato. Me comunicaba minutos atrás que existía la posibilidad de asistir a un mini-recital (sean textuales en la interpretación), de unos primos de unos amigos de él; entro a la casa y allí estaban, ambos hermanos, sin parecerse, al mirarlos, se sabe que son hermanos. Siento cierto placer en sus ojos por mi presencia, a la primera risa afectuosa y transparente, entiendo que quizás me lo merezco. Entre bromas lanzadas a tajo abierto por mi boca desbocada, llegamos al lugar en donde tendremos que esperar la locomoción para que nos conduzca al recinto del magno evento; sin percatarme, nos situamos cerca de un borracho de esos de antaño, de esos valientes, que solos salen a conquistar el mundo bebiendo el brebaje de turno escondido en una chaqueta maloliente, entre disculpas se acerca a mi grupo, pide la limosna que lo acerque en algo a su destino, se le otorga, tomamos la locomoción juntos, se nos pega como lapa, la violencia no es camino...se escapa por esa noche.

Arribamos a un recinto en penumbras, el negro adorna todo, desde los pocos muebles del lugar hasta las espaldas de los comensales, de a poco me percato que a mi no me gusta ese tipo de música, es un grito exesivo, bueno, quizás es reflejo de la sociedad. Ya estábamos ahí, había que seguir. De la nada se abre la puerta, el ruido se hace mas ensordecedor y aparece una señora, claramente debería estar mas perdida que yo, pero para sorpresa mía saluda a los hermanos con un cariño sanguíneo, era su tía y madre de uno de los intérpretes de esa noche, el sin sentido se apodera de mis expectativas, no sabía que vendría. Entramos a un bar promedio, la diferencia la hacía el segundo piso y su estridente música en vivo, ahí sería el recital de los jóvenes que por buscar identidad se hicieron músicos. LLegan a la mesa un par de pitchers, envidioso en la esquina, llega otro más. El momento del espectáculo está por caer, nos avisan que el grupo esta listo, a esa altura con bastante alegría nos adentramos en la gente, no pudimos avanzar demasiado, quedamos al final de la galera, la música comienza a sonar. Con fervor religioso algunos parroqianos comienzan a entonar una canción, entiendo que son fans y vienen a saciar su sed de música, algo pasa que los sonidos no están como debieran, más que importa, la muchedumbre piensa lo mismo que yo y con saltos endemoniados me lo hace saber. Mi amigo queda blanco, me señala paralizado que el piso bajó no sé cuantos centímetros luego de los saltos elásticos y vigorosos, que él lo vio con sus ojos sin mentira, creo que fue el único, porque nadie amaina en su pasión desatada; atrás mío aparece un ser desaforado, se dirige directo a los equipos y los corta de tajo, el silencio. La primera teoría que esbozé fue que al vocalista le había dado un paro respiratorio y estaba apunto de morir, no era mala muerte; estaba equivocado, nuevamente la figura de la tía de los hermanos fue la respuesta, nadando entre la multitud llega donde nosotros y nos señala que se suspende el recital porque el piso está cediendo, mi amigo tenía razón. Sin mediar mas explicaciones el dueño pone fin a la actuación, los jóvenes están atónitos, el maldito carcelero había puesto fin al sueño de una noche, se medita un momento y se clama por el derecho a justicia, la consigna fue, se te quema el local o devuelves el sucio dinero. No hubo cenizas, tampoco dinero. Los jóvenes tenían cercenadas sus almas, los padres también, esa era mi idea hasta que veo al pequeño baterista, con sus baquetas del porte de sus piernas murmurando...guatón culiado métete la plata en la raja.

Me acordé de su edad, me acordé de la rebeldía que se me fue por el water alguna noche de borrachera y entendí que sus vidas florecen y que las oportunidades se merecen y ganan. A ellos no les faltarán.

El personaje de arriba se llama Anders Celsius, también el grupo de esta singular noche, los hermanos siguieron riendo con un cariño que se agradece y mi amigo se fue con ellos a su morada. La noche termino, el piso no cayó y el pequeño de la baqueta escupió una historia en mi oído...ésta que hoy he contado.

Con cariño a Talo y Karen

Tuesday, October 04, 2005

Que pasa cuando la fuerza te supera, ese algo externo te ahoga en nieblas de las cuales no puedes salir y cae con todo su poder sobre tu alma. Hay fuerzas de las cuales no puedo escapar, me siguen como sombra, cubren mi visión, me dejan ciego y librado a la fuerza incontenible de mis pulsaciones; en esos momenos la rabia llega a puntos álgidos para mi conducta, me trastoca y en ocasiones me torna violento, bueno, la violencia no la vuelco contra otros seres, sino contra objetos sin alma, de esos que no se quejan. Más últimamente la fuerza cobra otro sentido, mucho mas intenso y en ocasiones si se torna contra seres, en realidad, contra mí.

Siempre he pensado que la violencia no es camino para nada, no es solución de problema, la violencia castigada con violencia, sólo es mas violencia decía Hegel; estoy en concordancia con esa opinión, pero entonces, que se hace con esa rabia que te ciega, te vuelve sin razón, más cercano a un animal en celo que a un humano. A veces todo se vuelve rojo y me nace un vómito incontenible que surca todo mi ser de un golpe, sólo lo aquieto con movimientos bruscos, por lo general, dirigidos a otros seres inertes, patearlos, escupirlos, remecerlos, a veces, resulta sanador; pero cuando conoceré el límite, cuando sabré que hasta aquí se llega, de hecho, es bueno darle salida a esos sentimientos?. A veces me siento librando batallas que no comprendo y, claramente me superan, sólo sé que puedo llegar a ser instrumento de algo superior, que me utiliza y me reconforta con engaños agradables, que me calman. Más la bola ardiendo sigue cercenando mi interior, siento como paulatinamente me devora, me deja sin defensas y me expone con premura a los arrebatos de mi ser, mis instintos poco a poco toman el control de mi destino. Siempre he pensado que el hombre es emotivo antes que racional, pero es bueno tener un piso de conocimientos que te digan como actuar de manera adaptada en determinadas circunstancias, mi piso esta roto, se quiebra a cada segundo, los parches que le adhiero sirven, momentáneamente, sólo momentáneamente. Será ese el precio que debo pagar por encontrar eco en la eternidad; muchos fueron absorbidos por el alcohol, otros tantos por su hedonismo, a otros su ego los dejó opacados en algún rincón oscuros y maloliente, quien sabe si a mí me toca seguir el camino de la rabia irracional, esa que no se expresa se vive.

En la soledad de mi prosa he encontrado cierto refugio, debe ser por eso, o uno de los motivos por los cuales, escribo con fuerza, haciendo sonar las teclas, que se escuche que estoy creando, quizás sea la última forma de expresarme sanamente, adaptadamente. El silencio vuelve a inundarme, la calma la siento mas cercana, ni el ladrido desmedido de mi perro, ni las bocinas de los atochamientos cercanos me sacan de mi rumbo, tengo ansia de paz, por fin que la calme se apersone ante mí...estoy solo como el faro y librado a la suerte de la furia que me ahoga.

La rabia no es tema, es válida; la sangre que me cubre sí es tema, es pecado.

Cuantos creen en tí, ojalá yo tuviera la misma fé...aunque a veces la tengo. A veces creo que eres de esos que siempre quiere dejar huella, sin importar que esas huellas te dejen solo; aquí aparece otra reflexion, tú eres solo, son pocos los que te siguen el paso, tus frivolidades, tu humor, tu forma de ver la vida, pero más que nada estas solo porque te aburres rápido, con velocidad abismante llegas a la solución del problema, a la realización perfecta de la ecuación y te enteras de golpe, que la gracia de la vida no radica en el severo rigor de lo complejo, sino en la sabia calma de lo cotidiano; esperando la gran alegría se pasan las pequeñas risas. Ahí vuelves, nuevamente, a entender la simpleza de las cosas y la risa se refugia en tu boca como siempre. En lo simple esta lo bello, bueno también está el corazón del planeta, ese que palpita en tí con furia, ese que te guía a cada eslabón perdido, ese que te dice que no claudiques en la búsqueda de tu sin sentido, de tu quintaesencia.

La simpleza es la que se clava en el corazón del planeta y estalla con deseo por todo el universo; tú lo sabes, más que antes, menos que mañana, así se van despejando las interrogantes que te agobian, con esa velocidad, con ese tiempo. No seas glotón, entiendo cuando te quieres devorar todo de una vez, crees tener la rapidez necesaria, pero la luz violeta por medio de la que se transmiten las esencias basales del universo, no son accequibles a tí; al final de tus días en el reposo eterno de tu alma insaciable y tu mente inquieta, verás por una sola vez pasar la luz, es de esperar que no te estes tocando tus partes íntimas, para que puedes agarrarla y acompañarla a surcar los secretos del cosmos, no como aderezo intenso, sino como premio a una vida de búsqueda incesante.

Ahora esta en calma, en el artículo de arriba te desquitas, entiende que el tiempo pasa y atraviesa en distintas dimensiones al espacio; un día de tu vida equivale, en general, a varios de otros, a veces también a uno; pero lo que no lograste hoy, lo lograrás mañana, con mas fuerza, mas astucia, con todo el calor de tus visceras y la claridad de tu mente; recuerda que en lo simple esta la esencia y la esencia lo inunda todo.

Tómate ese trago, te lo ganaste en algún momento. Chao nos vemos mañana...como siempre.