
Y así los niños dejaron de serlo, con orgullo, decisión, lucha y sudor. Se enfrascaron en una batalla desigual, de esas que siempre hemos emprendido como nación, de esas de incierto pronóstico, pero que al pelearlas nos dan la redención de nuestra mediocridad como sociedad. Partieron con la violencia como estandarte o quizás algunos tubérculos mal nacidos quisieron hacerlo ver así, lo bueno, es que pronto entendieron cual era el verdadero camino y en actos que rayaron en cátedras de civismo, se transformaron las oleadas de vandalismo, en actos de protesta pacífica, odas a la democracia, se vió mas patente que nunca el poder del pueblo, de los civiles y quizás su única forma de enfrentarse al gobierno de manera consistente, la resistencia inteligente y sin violencia. Así se vieron, muestra de creatividad excelsa, apareció la Diosa de la Marraqueta repartiendo sin premura a cuanto cristiano se le pusiera por delante, el maravilloso elemento harinoso; también hubo entierros a destajo, entre ellos resaltan el del Ministro, que bien ganado se lo tiene, también se celebró la muerte de la PSU y la gran occisa LOCE también fue cubierta de tierra. Pero estos detalles no perturban ni desvían mi atención al hecho principal, de acuerdo a mi prisma oscuro; lo relevante, es que nuevamente el movimiento civil se da cuenta de su poder, de que el estado esta a su servicio y no a la inversa, era de entenderse que luego de tanto tiempo sin poder reclamar y sólo acatar, se hayan acallado las gargantas críticas, las voces sin sosiego, pero tanto tiempo también resulta algo difícil de entender, quizás por eso es la virulencia con que se declaró esta pugna, quizás y por fin la represión no puede contener mas a la pasión que surge de la rebeldía juvenil, esa pura, esa que es de verdad, que cree cambiar las cosas basados en convencimientos insertos en sus huesos y en su memoria universal, época de preguntas sin respuestas, en donde los porqué abundan y los cómo no importan.Y se convirtieron en un torrente que no sólo los involucra a ellos, sino que han sido capaces de que todos hayamos volcado nuestro dejo de rebeldía en ustedes, pre-adultos. Ahí van y marchan los deseos de tantos que no pudimos, ya sea por cobardía o porque simplemente fuimos acallados de manera violenta y letal, reclamar como queríamos; los deseos de educación igualitaria, eficiente, que se adapte a las necesidades actuales…sin por ello caer en protestas radicales y sin fundamentos, como matar al señor Baldor, terrorista aritmético; quizás eliminar a los forajidos Cervantes y Saavedra que asolaron las costas de la prosa o exterminar al señor Lavoiser y su macabro plan de dominio del medio ambiente. Pero sí reclamar por tener los elementos necesarios para poder aprender con dignidad, una buena silla, por último, sin clavos u hoyos; dejar en el olvido el uso de la tiza, que no sólo generaba ese polvillo asqueroso, sino que si uno no era un experto manipulador y por esas cosas del destino escribía de mala manera generaba un chillido inestable y demoníaco, que irrumpía en las canales auditivos haciendo que tu piel su pusiera de plumífero y, por último, terminar con esos malditos balones medicinales, que sólo conducían al esguince y eran instrumento para realizar jocosas bromas a compañeros mas desamparados.
Lo anterior se daría en el plano ideal, que maravilloso, que paradisíaco; pero la realidad siempre se intromete y deja truncos los anhelos hermosos de tantos y tantas. Lo bueno, es que el movimiento civil, nuevamente se esta haciendo presente, que se entienda que el poder esta en la gente y no hay nadie que pueda detenerlo, mas cuando la lucha es por causas tan justas y básicas como la educación. Amigos prepúberes, ya se señaló hace algún tiempo, la contienda es desigual, pero nunca hay que dejar de lado al hombre y su pasión por querer hacer de este un mundo mejor, no hay mejor propósito que mejorar la educación y no hay terreno mas llano para germinar ese propósito que en los educandos; creo que la vida nos está dando una lección enorme, el cambio vino de los mas frágiles…debe ser porque también eran los mas necesitados; ahora la voluntad es imparable, están en el mejor pie que jamás haya logrado ninguna organización civil, quizás y tengan que ceder en algunas peticiones, pero tampoco lo harán en un cien por ciento; el bien de miles…me parece que esta en buenas manos, no se maleen con aseveraciones de viejos añosos que lo único que quieren es perpetuarse en el poder y que al no tener dignidad hacen de su causa, la de ellos; sean concientes de que su poder radica en la voluntad popular, en la no violencia, en la creatividad y en la esperanza de todos, de hacer de este país, algo mejor para vivir.
Viva su revolución…que en algo es la mía también.

