Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Monday, January 30, 2006

Después de un tiempo....:

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Y aprende a plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende...
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo también aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquéllos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sea como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese único instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, extrañarás inmensamente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Y aprende que hay 3 momentos en la Vida que uno no puede remediar:
La oportunidad que dejaste pasar
La cita a la que no asististe
La ofensa que ya pronunciaste

Con el tiempo también aprendes sobre el Dinero... y entonces comprendes que: puede comprarte una Casa pero no un Hogar, puede comprarte una Cama pero no el Sueño, puede comprarte un Reloj pero no el Tiempo, puede comprarte un Libro pero no Conocimiento o lo que necesitas aprender, puede comprarte una Posición pero no sirve para tener Respeto, puede comprarte Medicinas pero no Salud, puede comprarte Sangre pero no vida, puede comprarte Sexo pero no Amor.
Con el tiempo también aprendes que la vida es aquí y ahora, y que no importa cuántos planes tengas, el mañana no existe y el ayer tampoco, con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Pero infortunadamente, todo esto lo aprendes sólo con el tiempo.... "

Jorge Luis Borges
Ceci, como siempre gracias. Lamento no haber podido escribirlo yo, pero en otras palabras creo que lo he expresado.

Saturday, January 07, 2006

Me pasó por payaso, bueno, por lo general, las cosas me pasan por payaso. Centro de atención, el más en todo, el más galán, el más bueno pa'la talla, el más bueno pa'tomar, el más seductor, el mejor bailarín, el mejor cantante, etc.
Pero esta vez me sobrelimite, tocarle el trasero a esa señora fue un exceso, bailarle al anciano también, besar a la mujer de ancas gruesas en la esquina de la pared de los trofeos también, mas cuando era la esposa del delegado provincial, menos mal que tenía fiebre y no pudo asistir. Bueno, ni tan bien, dado que su hija quinceañera me vio, a duras penas le pude explicar lo sucedido, pero tuve que convencerla de la antigua forma, seducirla, horrendo drama griego, dado que la madre, la mujer de ancas gruesas, me vió y tuve que calmarla por medio de un contrato verbal, en donde me comprometía ir todas las semanas de Enero a realizarle clases de "macramé" y yo no soy muy bueno para el macramé, por decirlo de alguna forma. Bueno, logré salir de esa reunión y me dirigí donde se concentraban mis amistades, nuevamente errada desición, no porque tenga malas amistades sino porque estaban todas ebrias y como llegué último, obviamente, me convertí en centro de tallas, sólo por un instante eso sí, ya que les repliqué con su misma moneda, gastada moneda, pero eficiente para mí.
El narigón me tiró una talla añeja y diluída en mi memoria, de inmediato le repliqué con, que te pasa palacio del moco, uno (por la forma), y cosas por el estilo; otro parroquiano ozó lanzarme una talla más, macrocéfalo, no hay nada mejor que te tire una talla alguien a quien le puedes devolver dos mil, eso hice.
La noche transcurrió entre juegos de mesa y alcohol, mientras mas transcurría el tiempo el orden se invertía, pero son detalles de la noche. El punto es que estaba a medio filo, caminando por la delgada línea de la embriaguez y la lucidez, como no soy muy bueno para las medias tintas, decidí hacerme partícipe de uno de los bandos, así que empine una copa más, ràpidamente la mente se aceleró, por cada tres palabras de los demás yo era capaz de decir cinco y pensar nueve, son ritmos distintos, evoluciones diferentes, debe de ser porque yo he vivido demasiadas experiencias, ninguna muy comprometedora, pero todas intensas. De repente, veo en la tele que estaba encendida justo en ese momento, la película El Abogado del Diablo, que mas se puede pedir de una película, la flexible línea entre el bien y el mal, cuando se cree hacer el bien se termina haciendo el peor de los males, que paradoja, que sinsentido, que carrusel. Tantas veces que he creído estar en lo correcto y he resultado ser el peor de los vándalos, cuantas veces. Que es lo bueno, que es lo malo, si a veces uno cree que realiza lo correcto, lo bueno y, prontamente, cae en que sólo sirvió para algunos porque los demás lo rechazan con furia destructiva, no aceptan, en realidad es justo?.
Todo esta sujeto a valores anclados en nuestras experiencias, todo es lo que construimos, nada es cierto todo se mezcla y en esa convivienvia de sueños, esperanzas, anhelos, vamos construyendo nuestro presente, cimentamos nuestra vida. La vida deja de ser graciosa y nosotros dejamos de serle graciosos a la vida, la respuesta es dejar de tener responsabilidades, mientras menos responsabilidades puedas tener mas libre y sin culpa peregrinarás, lamentablemente, también estarás ajeno a la intensidad de las emociones, esas que surgen de los sentimientos profundos, esa que viene de nuestras raíces como especie y se revuelca en el regazo de nuestra memoria como colectivo.
Mañana termino, hoy estoy muy cansado, muy contento y con ganas de ver películas.

Friday, January 06, 2006

Todo se vuelve oscuro, esta vez el exceso cobró mas energía, pidió mas peaje que de costumbre. A duras penas se reincorporó, bueno, pudo moverse; aún sin saber en donde se encontraba, trató de desaparecer de ese lugar, salir y buscar su hogar, su lecho, su cueva. El bípedo se fue de juerga de nuevo y terminó pidiendo ayuda a la Divinidad para no acabar su existencia; la divinidad quien sabe si lo oyó, el bípedo cree que sí, porque pudo reincorporarse de la cama y dar algunos pasos hasta la percha enchapada en oro, que colgaba de la puerta caoba, en la esquina mas oscura de la pieza marrón en donde despertó. A su paso botó el vaso de whisky que estaba depositado sobre el mueble francés, el licor se esparció sobre la alfombra rojo furioso, que adornaba el centro del piso de parquet esmeradamente encerado, el líquido se movilizó hasta llegar a los guardafangos de madera barnizada, que estaban por todo el perímetro del departamento de tres ambientes, enclavado en el pulmón de la comuna mas populosa de la Capital del país de turno.
Trata de acceder a la cocina verde agua ubicada en la segunda puerta a mano derecha del corredor café con leche, que al simple mirar parece infinito. Los pasos se hacen duditativos, frágiles, endebles. Se trastabilla y, finalmente, cae de bruces al suelo de parquet, que estaba adornado en ese sector por un macetero de greda gigante que contenía un gomero a maltraer; mismo que del impacto con la mandíbula del bípedo, terminó su prolongada agonía, desprendiéndose de su recipiente y fragmentándose a vista y paciencia del sujeto que yacía a un costado sangrando profusamente por la herida del accidente, con tres dientes menos y cortes en todo su rostro. Desde el suelo observaba como la punta del gomero absorvía el whisky que se infiltraba por el guardafango. Logró reincorporarse por segunda vez en la noche eterna, en su calvario prolongado; al apoyarse en el parquet, se incrustó en su palma ajeada y áspera, por el trabajo manual que realizaba todos los días, un gran trozo de vidrio del vaso que contenía al whisky, al parecer ni lo sintió, sólo se percató cuando vió la sangre avanzar por su antebrazo tatuado con la Virgen del Carmen y más arriba con el nombre de alguna mujer extraviada en su pasado.
Logró acceder a la cocina verde agua, se dirigió al lavaplatos de cañerías relucientes, con la mano sin sangre giró la mariposa de la llave izquierda, pronto el líquido elemento estaba depositándose en su palma áspera y caía colorada en la base del lavaplatos para perderse por la rendija del centro. Se sacó el vidrio incrustado, generando un mayor sangramiento de su palma, miró alrededor de la cocina y pronto dió con sal gruesa, que se encontraba sobre el refrigerador elevado, como pudo logró sacar la sal y la esparció en su palma, la sangre se coaguló, formando estructuras con volumen sobre la palma damnificada. Miró el refrigerador gris y abrió la gaveta inferior, la luz lo cegó por unos momentos, pero distinguió claramente el dorso de una mujer caucásica, cercenada. Descansó, supo al fin que estaba en casa de su novia, quien siempre lo esperaba...helada.
Se comenta que soy bueno describiendo situaciones, también lo soy para la pelota y el dudo. De las últimas dos, estoy seguro.

Tuesday, January 03, 2006

Pensé que podría hablar mas en este trabajo, lamentablemente, no lo hago tanto como quisiera, por lo mismo, decidí escribir cuando pudiera, de hecho, ahora estoy esperando que el PC bajé cierta información y como es tan lento, puedo darme este gustito; reencontrarme con las letras, con la palabra que tantas satisfacciones me ha dado, claro que estoy notando que no puedo parar, una cierta adicción provoca en mí, ojalá y pueda tener una reunión pronto o venga algún cliente ansioso de escuchar sobre nuestro producto, alto, la puerta suena, la miro desde mi puesto, una mesa redonda con un notebook encima, esa es mi arma. Espero que sea alguien con quien pueda intercambiar ideas, sueños, anhelos, esperanzas; me dispongo a abrir la puerta, cuando veo atónito como una masa amorfa comienza a atravesarla, parecía un parto de caballo. Sólo comprendía el centro de la puerta, no alcanzaba a tocar los bordes, empezó a crecer y cada vez su volumen se hacía mas imponente, de pronto me doy cuenta de que tengo que empezar a retroceder ya que la masa amorfa esta tomando mi oficina por completo, yo trabajo en un tercer piso, arriba de la entrada de estacionamientos subterráneos. Con asombro, continuo observando como la cosa crece y crece, repentinamente, comienza a emanar un olor a podrido, putrefacto, que sólo generaba ganas de vomitar, no lo hice, no quería estropear mi notebook. El pánico se apoderó de mis actos, la cosa me estaba acorralando, no encontraba forma de escapar, en un acto veloz, el ente lanzó un tentáculo a la ventana que estaba detrás mío, atravesó el vidrio con su extensión, entendí que el destino me gritaba que escapara, sin pensarlo salté, los tres pisos pasaron en un abrir y cerrar de ojos, pero nunca toqué el pavimento, para sorpresa mía quedé suspendido a escasos centímetros del suelo, un campo invisible me separaba del piso, estaba inmóvil, no daba crédito a lo que pasaba, de repente, sumido aún en ese sentimiento de sorpresa, el tentáculo de la Ganav, la cosa fea y maloliente, me toma por la cintura y me eleva por los cielos, luego de dos vueltas furiosas, me lanza lo mas lejos que puede. En el trayecto desbocado, paso por la ventana del jefe de todos los que laburamos en ese edificio, para sorpresa mía, le esta introduciendo un grueso libro de economía por el recto a su ayudante, lo que me dejó mas atónito aún, porque el libro era importado y había sido el obsequio del amigo secreto. Como pude logré aferrarme a un árbol gigante, para detener mi loca carrera hacia cualquier lado, me agarré con fuerza a una rama que no solté más. Recordé que podía flotar, poco a poco me fuí soltando y corroboré que no sólo podía flotar sino que además podía volar. De inmediato, me pusé frente a Ganav, la cosa dañina, e intenté que me siguiera, pensé que si saltaba o avanzaba desde la ventana podría caer al pavimento y destrozarse, avanzó y cayó al pavimento, pero no se destrozó, expelió mas olores detestables y nauseabundos, y empezó a cobrar forma paulatinamente. Yo seguía observando desde el cielo, flotando en el aire, lentamente, comienzo a distinguir que de la cosa maloliente emerge una cola inmensa, que de un movimiento brusco y certero destruyó a un automóvil que venía saliendo del estacionamiento, la metamorfosis cobró súbita velocidad, y surgieron dos senos enormes de su pecho, un rostro sin límites definidos se esmeraba por emerger, se distinguían unos ojos rojos sobresalientes, una nariz bifurcada y una mandíbula con numerosas corridas de dientes, la primera de caninos filudos, la segunda, de colmillos cubiertos de sangre.
Sería el fin del mundo, una ventata dimensional que comenzaba en mi puerta, o era sólo que venía saliendo de una reunión de "coordinación" y me provocó esta des-coordinación para escribir. Todos los seres malévolos tienen nombre y cobran vida...lamentablemente. Lo bueno de la historia es que Ganav, la cosa maloliente, muere pisoteada por un paquidermo que siempre guardo en mi mente como guardián de mis sueños y delirios, la aplastó sin contemplaciones, antes, lógicamente, abuso de ella en innumerables ocasiones, cuestión que la cosa maloliente agradecería hasta el último suspiro. El paquidermo fue observado por Sol, la princesa de este poblado regido por el vil dinero, noté que estaba encariñada con el animal, decidí regalárselo, ya que ahora sería también su guardián, es decir, que cada vez que tuviera miedo acudiría a mí en busca de Dermo, el elefante sensual, para que la protegiera, me fascinaba la idea, porque yo podría aprovecharme de eso y abusar luego de su generoso cuerpo. Dejo al paquidermo pastando cerca de unos aromos, que luego sólo serían helechos, debido al apetito voraz de mi bestia.

El cuento no tiene mucho sentido, pero los demonios existen, las princesas también y habitan mas cerca de lo que crees.

Monday, January 02, 2006

Las fiestas de fin de año son una catarsis, todo el mundo entiende que los límites se tornan mas flexibles, las personas están mas abiertas a experimentar y a darse licencias que en el resto del año no hace. Yo me considero alguien abierto de mente, bastante liberal, siempre buscando el sinsentido de las cosas, queriendo ver entre líneas, simpatizante de las minorías...etc.
Me tocó asistir a una fiesta de fin de año, en donde todas las creencias antes descritas se pusieron a prueba. Todo lo que entendía y daba por sentado, de pronto me golpeó la cara, no era como pensaba, bueno casi nunca las cosas son como se piensan. Todo se vuelve a replantear, todo comienza de cero, sólo en estos casos nos damos cuenta que en la vida lo único constante es el cambio.
La fiesta se realizó en dependencias de equinos, claro que ellos no estaban presentes, arrendaron el lugar a inescrupolosos seres que lucraron con el templo de las apuestas, el club hípico fue el lugar; los seres inescrupulosos poblaban todo el recinto, se distinguían de dos tipos, los de corbata y traje, sin ningún tipo de preparación, guardias que sólo sabían decir que no, irritables, probablemente, porque veían como todos se divertían y ellos por unos cuantos morlacos, debían sacrificarse; como fuere, la culpa no era nuestra. Los otros, al parecer, estaban mas involucrados con la fiesta en sí, eran organizadores, productores, buenasmozas en su mayoría las mujeres, decadentes en su totalidad los hombres. La fiesta se estructuró, como instancia de apertura, de hecho, se denominó Open Blondie, la Blondie, la he descrito en su médula en un artículo del 20 de Agosto, sólo reiterar..."Blondie, tu diversidad me abruma, me hace minúsculo, todas las gracias posibles, por ser el antro de lo permitido, bajo tus murallas se han escrito todas las historias que recuerde la memoria, por ser el zumbido inclemente que no claudica ante manotazos censuradores, por ser el regazo en donde descansan las obscenas perversiones de almas inquietas que sólo buscan identidad o cariño". Como señale anteriormente, todo esta sujeto a cambio, incluso mis opiniones.
Bueno, yo estoy llano a que las personas se hagan concientes de su identidad, es mas, estoy llano a que exploren, si estiman que es necesario, en su sexualidad; lo que también creía que tenía claro, era que no me incomodaba ver a parejas del mismo sexo demostrar abiertamente su postura y cariño...bueno, lo único constante es el cambio.
Eran los albores de un nuevo día, el cielo se inundaba de luz, los colores claros se apoderaban del firmamento, a esa hora hermosa e indefinible, decidía acercarme a la pista de baile, me percaté de que no había movido mi cuerpo como me gusta a mí. Me encaminé a una de las pistas de baile y de la nada accedo a un espacio colmado de personas, de rostros anónimos, que sudaban cada paso, que se esmeraban en moverse en el nulo espacio que existía, como pude llegué al medio de la pista y traté de moverme, mi compañera de danza había quedado rezagada y prontamente la perdí de vista, no importaba, quería danzar. Comienzo a moverme, cuando noto con asombró que luego mutó en desagrado, que estaba rodeado de parejas del mismo sexo, prepúberes que se comían a besos, niños que no creo que buscaban identidad, sólo buscaban saciar su hambre de cariño perdiéndose en las mandíbulas de otro u otra. Giro en 360 grados, estaba en el epicentro de la orgía, en ese momento me surgió esta incomodidad que trató de exponer, porque una cosa es ser liberal y otra muy distinta es no establecer límites claros, pautas de comportamiento que conlleven a vivir en respeto. Muy distinto es conocer el camino a transitar el camino.
Los pendejos siguieron explorando su cavidad bucal, con algunos gestos se tocaban sus partes íntimas, sin importar la gente, bueno que iba a importar si estaban todos en los mismo...pasaron cerca de 5 minutos y la música terminó. Aún estaba conmocionado, me dejé llevar por la corriente humana, salí a la luz, vi la mañana como ganaba terreno a la noche, volví con la gente que me acompañaba, en el camino vi centenares de parejas, que tenían en sus movimientos mas ansiedad que cariño, que buscaban con mayor ahinco lucirse que mostrarse amor; entendí que la búsqueda de identidad es algo interno, que madura por experiencias vividas no impuestas, que se estructura solo con tu intimidad.
Terminé la fiesta en el Mercado degustando especies marinas, después de estar tanto rato en terreno de equinos, machas a la parmesana con un exquisito vino blanco helado, fue el regalo que me dio la vida por aprender su lección...las cosas nunca son como se piensan y que lo único constante es el cambio.