Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

My Photo
Name:
Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Saturday, January 07, 2006

Me pasó por payaso, bueno, por lo general, las cosas me pasan por payaso. Centro de atención, el más en todo, el más galán, el más bueno pa'la talla, el más bueno pa'tomar, el más seductor, el mejor bailarín, el mejor cantante, etc.
Pero esta vez me sobrelimite, tocarle el trasero a esa señora fue un exceso, bailarle al anciano también, besar a la mujer de ancas gruesas en la esquina de la pared de los trofeos también, mas cuando era la esposa del delegado provincial, menos mal que tenía fiebre y no pudo asistir. Bueno, ni tan bien, dado que su hija quinceañera me vio, a duras penas le pude explicar lo sucedido, pero tuve que convencerla de la antigua forma, seducirla, horrendo drama griego, dado que la madre, la mujer de ancas gruesas, me vió y tuve que calmarla por medio de un contrato verbal, en donde me comprometía ir todas las semanas de Enero a realizarle clases de "macramé" y yo no soy muy bueno para el macramé, por decirlo de alguna forma. Bueno, logré salir de esa reunión y me dirigí donde se concentraban mis amistades, nuevamente errada desición, no porque tenga malas amistades sino porque estaban todas ebrias y como llegué último, obviamente, me convertí en centro de tallas, sólo por un instante eso sí, ya que les repliqué con su misma moneda, gastada moneda, pero eficiente para mí.
El narigón me tiró una talla añeja y diluída en mi memoria, de inmediato le repliqué con, que te pasa palacio del moco, uno (por la forma), y cosas por el estilo; otro parroquiano ozó lanzarme una talla más, macrocéfalo, no hay nada mejor que te tire una talla alguien a quien le puedes devolver dos mil, eso hice.
La noche transcurrió entre juegos de mesa y alcohol, mientras mas transcurría el tiempo el orden se invertía, pero son detalles de la noche. El punto es que estaba a medio filo, caminando por la delgada línea de la embriaguez y la lucidez, como no soy muy bueno para las medias tintas, decidí hacerme partícipe de uno de los bandos, así que empine una copa más, ràpidamente la mente se aceleró, por cada tres palabras de los demás yo era capaz de decir cinco y pensar nueve, son ritmos distintos, evoluciones diferentes, debe de ser porque yo he vivido demasiadas experiencias, ninguna muy comprometedora, pero todas intensas. De repente, veo en la tele que estaba encendida justo en ese momento, la película El Abogado del Diablo, que mas se puede pedir de una película, la flexible línea entre el bien y el mal, cuando se cree hacer el bien se termina haciendo el peor de los males, que paradoja, que sinsentido, que carrusel. Tantas veces que he creído estar en lo correcto y he resultado ser el peor de los vándalos, cuantas veces. Que es lo bueno, que es lo malo, si a veces uno cree que realiza lo correcto, lo bueno y, prontamente, cae en que sólo sirvió para algunos porque los demás lo rechazan con furia destructiva, no aceptan, en realidad es justo?.
Todo esta sujeto a valores anclados en nuestras experiencias, todo es lo que construimos, nada es cierto todo se mezcla y en esa convivienvia de sueños, esperanzas, anhelos, vamos construyendo nuestro presente, cimentamos nuestra vida. La vida deja de ser graciosa y nosotros dejamos de serle graciosos a la vida, la respuesta es dejar de tener responsabilidades, mientras menos responsabilidades puedas tener mas libre y sin culpa peregrinarás, lamentablemente, también estarás ajeno a la intensidad de las emociones, esas que surgen de los sentimientos profundos, esa que viene de nuestras raíces como especie y se revuelca en el regazo de nuestra memoria como colectivo.
Mañana termino, hoy estoy muy cansado, muy contento y con ganas de ver películas.