Hoy
Hoy, cansado de tu amor, sofocado en tus abrazos, no me queda mas salida que enróstrate tamaña afrenta, tamaña asfixia. Has dejado de respetar mi respiración, mis ritos ancestrales, mis lugares privados. Has vulnerado, en completa resignación de mi parte, los llantos solitarios de mis lagrimales desérticos, siendo testigo de mis momentos de humanidad y vulnerabilidad. Y de ellos, bestial mujer de fierro, te has valido para envolverme en tus musarañas de mujer araña, en tus brazos infinitos de mujer calamar y en tus labios ardientes de mujer de fuego. Y sintiendo que ni siquiera con todas mis fuerzas me despojaré de tu asedio, me atrevo a comunicarte que tus días están contados, que tus presiones tienen fin, porque si bien soy incapaz de enfrentar tu efluvio color guinda, si soy capaz de extirparte tu risa, tu gloria, tu satisfacción pueril y desquiciada. Hoy acabo con tus regocijos, me mato en tres minutos.
Hoy, cansado de tu amor, sofocado en tus abrazos, no me queda mas salida que enróstrate tamaña afrenta, tamaña asfixia. Has dejado de respetar mi respiración, mis ritos ancestrales, mis lugares privados. Has vulnerado, en completa resignación de mi parte, los llantos solitarios de mis lagrimales desérticos, siendo testigo de mis momentos de humanidad y vulnerabilidad. Y de ellos, bestial mujer de fierro, te has valido para envolverme en tus musarañas de mujer araña, en tus brazos infinitos de mujer calamar y en tus labios ardientes de mujer de fuego. Y sintiendo que ni siquiera con todas mis fuerzas me despojaré de tu asedio, me atrevo a comunicarte que tus días están contados, que tus presiones tienen fin, porque si bien soy incapaz de enfrentar tu efluvio color guinda, si soy capaz de extirparte tu risa, tu gloria, tu satisfacción pueril y desquiciada. Hoy acabo con tus regocijos, me mato en tres minutos.

