Besos
Si de robar besos se trata, siento que soy una voz calificada para comentar. Particularmente me gustan los inesperados, esos que no pasan de un instante y no dejan de ser besos por eso. También me gustan los ritualistas, los que llevan insertos el juego, las miradas cómplices, las caricias tibias y las mas templadas también, los que proponen una aventura, de la cual el beso es el comienzo. Pero por sobre todo me gustan los desquiciados, que por desquiciados, muchas veces caen en la indecencia, esos que se dan con el cuerpo y la carne, los que no bastándoles con hacer tiritar las piernas, simplemente te hacen caer, anhelando locamente calmar en el momento el rojo deseo del sexo. Bueno, esos que me brindas cada vez que llego.
a Kari

