Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Saturday, July 22, 2006

"...mi hijo es gay...", sin mas me tomó la mano y trató de llevársela a su tensión en medio de las piernas. Como pude traté de alejarlo, no fue necesario acudir a la fuerza, tan solo lo corrí y él cedió. Yo iba sentado al lado de la ventana de la 354, con dirección a La Florida, a la altura de Pedro de Valdivia con Bilbao, me percaté porque me estaba parando del asiento, para dejar al caballero solo con su ansía en los sillines rosa; para sorpresa mía, me percato que el personaje en cuestión, explotó en llantos de angustia, se tomaba su testa canosa con ambas manos, algo en mi interior me llamó, primero a la calma, y luego, ante tal espectáculo de desolación, a recular en mi decisión de alejarme. Ojo!!, no con el afán de dejarme manosear el "muñeco", sino de consolar, y de ser posible, llegar al fondo de lo que mi intuición me decía.

En tono severo, lo conmino a moverse al asiento de la ventana (buena gente, pero no huevón). Con cara de espectro y aroma a marchito, el caballero se corrió lentamente. Sin mediar mas provocación, se largó a contar una historia de parangones inimaginables, la que procedo a narrar.

Me comenzó diciendo que venía de un lugar lejano, tanto que no existen registros, cosa que no me generó dudas dado su peculiar atuendo, un traje de dos piezas blanco, con un cinturón en el tono y de una tela indefinible. Al pronto, comenzó a narrar que se tuvo que separa de su hijo, cuando este era un niño, un recién nacido en realidad, lo envío lejos porqué donde vivía corría grave peligro; se me vino de inmediato a la mente la zona del Medio Oriente, como su lugar de residencia. Bueno, el asunto es que pasaron varias decenas de años, la misma de su hijo; había escapado de su región, luego de un tortuoso destierro, sólo para volver a verlo. Además me señaló que su hijo pensaba que estaba muerto, ya que su región fue devastada completamente y no quedaron indicios de sobrevivientes. La idea del Medio Oriente, se me hizo mas clara aún.

Me señaló que había sido una hazaña, primero, llegar acá, y luego, dar con su hijo. Me imaginé lo problemático de llegar de un país lejano, insertarse en una cultura diferente y luego, dar con su hijo. Pero a reglón seguido, me señala cual fue a ciencia cierta su dolor, me dijo que cuando lo encontró, supo que trabajaba en un diario importante, lo vio besándose con un fotógrafo americano, que hacía una pasantía en ese megazine, el nombre del fotógrafo se le quedó grabado con fuego e ira, porque sin preámbulos se lo presentó luego de ser testigo de ese ósculo demencial a su entender. "...se llama Peter Parker.", le señaló su hijo. A esta altura el relato tomaba un matiz doloroso. Por lo mismo, como pude, le traté de decir que la opción sexual, se orienta por amor y que su hijo, probablemente, estuviera enamorado de ese fotógrafo. Sin dejarme terminar, me señaló que en su sociedad las cosas no son así, los hombres cumplen el rol masculino y las mujeres los acompañan, con esa aseveración me dejó mas claro que su procedencia debiera ser de los países del Medio Oriente, dado su exacerbado machismo, en todo caso, esa situación me tenía sin cuidado a esa altura de la conversación, dado que había alcanzado un grado tal de intimidad que no dudaría en preguntarle cuando la ocasión se diese. Quebró mi pensamiento, irrumpiendo con una aseveración que daba cuenta de su disconformidad y angustia; la aseveración se perdió dentro de mi memoria, pero lo importante, es que la acompañó de un golpe normal al asiento de adelante, al decir de la velocidad y el esfuerzo empleado, reitero que yo estaba sentado al lado. Pero el asiento voló hacia delante, saliendo en forma endemoniada por el parabrisas, haciendo mil pedazos y perdiéndose de mi vista. Comprenderán que quedé helado, no sabía que hacer, quedé en blanco. El chofer detiene la 354, a la altura de Froilán Roa con Departamental, como enajenado se dirige a increpar al sujeto (yo aún estaba inmóvil), saca para tal efecto, un bate de béisbol escondido bajo su asiento, cuando esta a distancia de golpe, le lanza su mejor swing, fue tan certero que le acierta justo en la sien izquierda... para sorpresa de todos y más silencio mío, el bate se trizó en mil astillas y el canoso ni se inmutó.

El chofer retrocedió y el caballero bajó por la puerta de atrás, sin saber porqué, salté de mi asiento y lo acompañé, en silencio caminamos casi hasta el Mall Plaza Vespucio, antes del sector con luminarias, me estrecha la mano y me dice... mi nombre es Jor El, vengo de Kriptón y mi hijo es Superman. Sólo ahí entendí el porqué de la desolación, extendió su brazo derecho apuntando al cielo y se marchó volando.

Pillín-pillín el hombre araña, siempre sentí que estaba en lo correcto al admirar a Robin, La Pantera Rosa y el Gallo Claudio.

Friday, July 21, 2006


Cuando se habla de clases de amor, tengo certeza de que aluden a que el amor se manifiesta de manera diferente, dependiendo de quien sea el receptor, pero por lo general alude a un sentimiento que tomó su pasaporte y cruzó el límite de lo racional; el amor, sin lugar a dudas, maniobra en las cálidas aguas de las pasiones, de ahí que las reacciones que se justifican por amor, gocen de cualidades únicas. Por ejemplo esta la espontaneidad, es decir, no se miden consecuencias en los actos, gozan también de intensidad, es decir, se dan con una fuerza que de forma natural y racional no poseemos; y, en lo que pienso la más importante, nos reflejan completamente, es decir, no hay dos lecturas a una acción que tomó al amor como bandera, es nuestro sentir inmediato el que se plasma claro y nítido.


Visto así, cómo son de hermosos los actos hechos por amor, de que forma ayudan a construir hombres y sociedades mejores. Son acciones sublimes que repercuten en el alma y sólo dan explicaciones al corazón... cuanto daño nos ha provocado la razón, en nombre de ella se han enarbolado las más grandes catástrofes y penurias; lo mediatiza todo, todo pasa por su aprobación, cual garante de lo correcto o incorrecto. No será mejor sentir y hacer de inmediato... no, creo que me excedí un poco, debe ser la fiebre que me atormenta producto de esta malaria mal cuidada, contraída en la Legión Extranjera, cuando adoctrinábamos a los autóctonos en el interior de Zaire (demás esta decir, que la fiebre me trae delirios y alucinaciones). Bueno, volviendo al tema, claramente fue un exceso conminar a realizar el acto inmediatamente después de pensarlo, lo que sí es indudable, es que ha algunos entes se les debió haber prohibido pensar.
Siguiendo con el amor y sus facetas o clases, es conveniente señalar, que en muchas partes se resume al amor como un aprendizaje, es decir, la teoría enseña que el amor es un proceso que se aprende. Uno aprende a querer al otro, comienzan las complicidades y generan un mundo aparte y propio, independiente del tipo de amor o el otro... dado que sería muy grotesco o mal visto amar algo, una cosa; bueno, Calígula y su caballo están eximidos, Nerón y Roma también (incluido Petronio), Arturo y Excalibur también, Merlín y su vara, Galileo y su telescopio, Colón y sus naves, Miguel Angel y su cincel, Leonardo y su mente, Mozart y el piano, Beethoven y los lentes, Freud y su diván-cama, Hitler y los hornos, y Papá Mote (Pinochet) y la mandanga, de ahí su demencia angustia.


Ahora, sí es un aprendizaje el amor, estaríamos en condiciones de, sino aprendemos a amar, no seguir en este proceso, suspender el aprendizaje; y me parece hasta razonable pensarlo, los hijos dejan la casa, las parejas se separan... pero, que pasa con el amor filial, ese que viene por sangre y pasa de madre a hijo. Hoy conmino a los lingüistas a que se dejen de tonteras y creen una nueva forma para denominar a esa clase de amor. No es cualquier amor que uno pueda agrupar en este grupo, es un sentir diferente, me parece que prohibitivo al hombre, bueno casi todos, es una forma emocional nueva, y para comprobarlo, basta con admirarlos un momento para caer en tal milagro, cómo si compartieran algo sagrado, que no tiene mas eco fuera de sus almas. Sin lugar a dudas, sobrepasa por mucho a los demás amores, no hay amor que se compare.


El porqué de esta clase de amor sigue siendo una incógnita, aunque no por ello uno pueda dejar de esbozar ciertas hipótesis al vuelo; a saber, quizás y se ve en ellos la redención de nuestros pecados, como ejemplo accedan acá http://palabrasdeundonnadie.blogspot.com/2006/06/oscar-castro-palabras-al-hijo-futuro.html , la proyección de nuestros marchitos anhelos... quizás y sólo una extensión de nuestro lastimado corazón. Cómo sea, es tiempo de que el sentido común se haga presente y por fin defina, con una nueva acepción a este sentimiento abrazador, que lacera el alma y aprieta el corazón, que te mueve sin miramientos, te alegra con locura y te duele mortalmente. De lo contrario, tendré que acudir a mi libro Cósmico y yo dar con la nueva acepción, que les prometo de antemano no será como mis otras creaciones lingüísticas, tendrá un uso práctico y será de fácil pronunciación.

Tuesday, July 18, 2006

I
Cuando me presentaron a la soledad
No entendí porque nadie la acompañaba
Si su bullicioso silencio derramaba
Mas compañía que tu adusta sequedad
Sin querer mas compañía de tu seriedad
Decidí abocarme a mi nueva amiga
Que me decía que la tierna espiga
Vive y muere, en hermosa brevedad
II
Luego de un rato, no nos separamos
Ella quería mi débil compañía
Y yo, su tibia y calma lejanía
Así, durante la noche fría, bailamos
Ella, sacó sus cigarros y fumamos
La luna nos brindó destellos
Que permitieron dos pequeños
Pero intensos besos que aceptamos
III
Más ella se sintió incomodada
Porque traicionaba a su propio ser
Que la obligaba a permanecer
Sólo con su sombra acompañada
Sin darme cuenta cambió su mirada
Su presencia solitaria se hizo dolorosa
Destruyendo mis ansias amorosas
De encontrar una perfecta amada
IV
Se esfumó entre rostros anónimos
Tan sola cómo cuando apareció
Sólo un tibio viento acarició
El lugar de los besos que nos dimos
Fue el final de un idilio que supimos
Nunca se concretaría en esta vida
Yo quedé satisfecho y ella agradecida
De los bellos momentos que vivimos

Wednesday, July 12, 2006

I
Tocando el frío mármol de tu lápida
Entiendo que esto es un paisaje
Quizás una suerte de mensaje
Para corregir mi díscola vida
Basada en la mujer y la bebida
Esperanzada en la música y el amor
Sin suerte, en esquivar el dolor
Pero intensa y por siempre agradecida
II
No sé si sea adecuado cambiar mi sentir
Ya que hago caso a un instinto
Que vocifera que no esta extinto
El corazón furioso que ruge por vivir
De obstáculos puede resultar mi existir
Y de cada uno sacaré una lección
Que me hará enfrentar con mas pasión
Este oscuro y ambiguo devenir
III
Pero no temo ante tal incertidumbre
Ya que tus voces se repiten en mi andar
Y fue tan sabio tu ejemplo y educar
Que he aprendido por fuerza y costumbre
A entregar mi risa como lumbre
En momentos de angustioso caminar
A todo aquel que extravía su peregrinar
Y no sabe dar con la ansiada cumbre
IV
Y si el día del final me alcanza
Y mi sentir no ha cambiado
que más da porque he gozado
de los placeres, bellezas y bonanzas
creciendo en valor, amor y templanza
quizás, no será la mejor vida, pero es la mía
táchenla de floja, irresponsable, pero no fría
Quizás y sea ésa, mi última esperanza.
V
Agradecido por las oportunidades desperdiciadas
Fascinado por todo el dolor sufrido
Que con intensidad siempre he vivido
Con nostalgia recordando tus miradas
Siempre viendo mas allá de las fachadas
Quemándome en la pasión de la vida
Sin regalar, jamás, risas fingidas
Y creyendo siempre en la bondad de las hadas

Monday, July 10, 2006

I
Si ni siquiera la noche pudo convencer
A tus labios gruesos de besarme
Mientras tus ojos invitan a quedarme
Quizás es la culpa, la que no te deja caer
A mis furiosas ansias de querer
Robarme un beso apasionado
De tu pálido y terso rostro alado
Con tal de saciar mi angustiado ser
II
Ante tú culpa cruel y devastadora
Mi acción es torpe e infructuosa
Quizás la Luna azul esta celosa
Y censura mi habilidad seductora
Pero tú mujer soñadora
Con algo de empeño hubieras vencido
A tu conciencia de un silbido
Que contuviera tu fuerza encantadora
III
Eso me hace suponer
Que mi encanto no te toca
Cómo quisiera amada loca
Llegar algún día a conocer
Ese susurro que te haga proceder
A llenarme con tu encanto
Para no morir de espanto
Sabiendo que nunca te pude tener
IV
Por el momento me consuelo con soñar
Que en noches de luna llena
Si bien lucharé con mi pena
Desde tu ventana podrás estar
Dibujando en tu tela y recordar
A este ser alocado
Por la pasión inundado
Que no te quiere olvidar.

Estoy perdiendo el don de hacer que las mujeres cometan excesos, antes una cualidad tan usada, ahora ni vestigios de aquello. Son momentos de nubes, en donde para empeorar la situación, me doy cuenta, además, que mis codificaciones de la realidad se están alterando, dado que lo que yo creía como seguro, resulta ser, en definitiva, algo completamente diferente, alejado de la realidad y mas parecido a un sueño de verano que a una certeza terrenal. En realidad, eso es lo que me espanta, que mis codificaciones de la realidad se hayan alterado, porque creo ciegamente que allí se encontraba una de mis cualidades más sociales, ya que era capaz de anticipar conductas con facilidad y sin mucho margen de error; pero que pasa si empieza a desvanecerse esa cualidad, que pasa con mi bastión de la adaptabilidad, que pasa con mi forma de interactuar... al parecer todo debe dar nuevos giros, todo debe ser leído con detención y examinar con profundidad las conductas, quizás y es sólo un momento de tempestad, quizás y es sólo un malentendido, quizás y de verdad es tan sólo un sueño. Es como cuando te faltan cosas, peldaños en la escalera, bares en noches de luna, amistad con la locuacidad viva, mujeres y la tensión entre las piernas, alcohol y ganas de olvidar, imaginación y momentos de soledad, amor y un lecho vacío.

Bueno, siempre es bueno darse cuenta que los tiempos cambian y llevan sus códigos propios, insertos en su médula, probablemente no me ha dado el tiempo de comprender bien la nueva sabia de la comunicación, quizás y ya el tren de la sociabilidad me dejó en alguna estación perdida, creyendo que me sentía bien, viéndome cómodo, cuanto error sería aquello; no hay nada que me mueva mas que relacionarme con gente, nada que me motive mas que encontrar nuevos arquetipos humanos, de los cuales aprender y aumentar mi acervo experiencial. No obstante lo anterior, sigo con el sentimiento de frustración, el de ya no poder hacer que las mujeres cometan excesos, ni siquiera ser capaz de arrancarles un beso tibio, furtivo, inesperado, cuanto han caído mis capacidades, quizás y el celibato vitalicio esta a la vuelta de la esquina para acompañarme hasta la otra vida, pero eso en parte lo podría solucionar, las mujeres de amor rentado cumplen muy bien su función, sobre todo para el que mendiga cariño y ansía compartir un lecho; el problema más serio surge en la codificación de la realidad, como puede ser que me haya equivocado de esa manera, cómo pude haber entendido calor cuando era frío, cómo pude haber visto ojos brillantes cuando estaban más opacos que nunca, cómo pude haber sentido cadencia en los movimientos si la gelidez se hizo presente, cómo pude entender complicidad cuando ni un rictus de tu rostro tengo... no, la vida nuevamente se encargó de bajarme a mi sitial, el de aprendiz, eterno pupilo del destino y de su manera misteriosa de enseñarme los caminos.

En lo puntual, encuentro lamentable, generar esperanzas que pueden ser vínculos y no tener valentía para gritarlos, darse en un momento como si fuera toda la vida, amar a cada instante y no negarse a ese torrente, no sirvo para las medias tintas, ahora y aquí, todo o nada... bueno, pero siempre algo bueno se debe extraer, me quedo con que los colores negros me asientan, que tengo, por lo menos los lentes de escritor, que la noche, ante el desprecio del destino siempre me cobija y me da espacios de desahogo, que sigo teniendo la impertinencia viva y que siempre, de seguir así, tendré historias para contar.

Wednesday, July 05, 2006

En la espalda de la esquina, junto al kiosco del gordo Gutiérrez, sentí mas que nunca la angustia del vacío, pensar en que no estarás mas, es algo con lo que no consigo lidiar, ni siquiera puedo hacerme a la idea...ni siquiera lo pienso. La angustia se tiñó de un color rojo y tomó forma de bate de béisbol, llegué a mi casa y salí con la angustia en la mano derecha, caminando entre una nebulosa tupida, que no me dejaba razonar claramente. De la nada se aparece un maloliente vagabundo a quien le propinó un golpe certero en el rostro, no hubo ruido, sólo el que acompañó al golpe y el de la caída, ni siquiera supe como era, pasé por sobre él sin detener mi paso a ningún lado. La angustia aumentaba y el bate se hacía más dañino, sin control arremeto contra unos basureros repletos de despojos, los golpeo sin concesión, tratando de buscar consuelo, tratando de extirpar la pelota que oprimía mi plexo, que interrumpía mi saliva, que agrietaba mi garganta; luego de un par de minutos, tomo distancia del escenario que había provocado y veo como todo estaba destruido, pero yo seguía tal y cual había comenzado, quizás algo mas cansado, pero con la angustia mas viva que nunca.

El rojo se apoderó, paulatinamente, de todo mi entorno, el bate apenas y podía sostenerlo, mi pasó se había enlentecido producto de esos inconvenientes, sabía que tenía que llegar luego a ese lugar no conocido, que más que lugar era un estado, que más que estructura era sentimiento. Como pude arrastré el bate, fruncí el ceño para evitar que el rojo me impidiera, más que ahora, proseguir por la senda que estaba recorriendo; escuchó una mirada penetrante que me envolvía desde mi siniestra, giró rápido, pero sólo veo la bruma rojiza, que modulaba una suerte de torbellino, producto de alguna corriente repentina, alguien había estado ahí, alguien me ha estado observando. A la angustia se unió una ansiedad atípica en mí, que sin color ni forma, se enquistaba en mis extremidades acelerándolas de manera ostensible, poco común, lo que ayudo a proseguir con mayor rapidez y vigorosidad mi senda a ningún lado. Mis sienes estaban gruesas, gordas por la sangre caliente que se apoderaba de mí y mis actos, los ojos ya se deformaban, dado que no contenían la irrigación de la sangre, las arterias, casi transparentes, daban cuenta del torrente atlántico que me sumergía. Sin vacilar me situó frente a una muralla negra, lo único que a esa altura podía distinguir, trató de razonar, pero no puedo, las manos me pican, arden furiosamente, tomó la angustia y comienzo a golpear la muralla, siento unos reproches, un susurro a mi diestra, de un golpe consistente lo acallo; siento que hay algo de verdad en golpear a esa muralla, siento que tiene sentido por alguna extraña razón, lamentablemente no logro saberla, dado que me disparan en un hombro, caigo de bruces hacia la muralla y siento como otro estallido hace blanco en mi columna, dejándome recostado sobre la acera, el rojo que me circunda se aleja de la mano de mi conciencia. La muralla era del forense, el susurro de mi diestra, era de una monja, que asistía sagradamente a consolar a los familiares de los muertos, yacía sin vida a mi lado; el bate desapareció, finalmente, el rojo también.

Saturday, July 01, 2006

Una noche de fiesta cualquiera, con rostros anónimos y de los otros, con tragos conocidos y de los otros, en lugares comunes y de los otros, se transformó al cabo de unas horas en una buena experiencia, que dejó cierto aprendizaje manoseado, cierta amistad incipiente y algunos teléfonos para el placer.

Buscando espacios para expresar la fiebre artística que se vuelca en cada uno de nuestros actos, encontramos ese enclave de madera en esa calle obscura y desconocida; entramos con respeto, preguntamos con humildad por la referencia que poseíamos, la referencia usaba una falda escueta, casi minifalda a mi entender (mi falta de talento en el vestuario, me hace ser muy incompetente en este ámbito, desde ya mis disculpas); unas botas de cuero que terminaban con holgura en las rótulas adusta de las rodillas, de tacos agudos y elevados, un cinturón de hebilla gruesa, con la forma, siempre sugerente, de una vestal, esperando su sacrificio; una blusa transparente, que dejaba entrever su brasier de encaje (sin pretender ser un descarado, aún siéndolo, debo señalar que sus pezones eran inmensos, tanto que eran visualizables, atravesando cualquier barrera impuesta, como corolario, señalar que eran de un ébano maravilloso); su cara era pálida, no blanca, pálida; mas próxima a otra dimensión, que a esta realidad insufrible, labios carmesí, nariz respingada y lisa, ojos embriagantes, al punto que ni recuerdo nada mas de sus facciones, ni siquiera su pelo.

Le preguntamos sobre la posibilidad de actuar en su zócalo, en realidad, los demás preguntaron, yo miraba su mirada y a duras penas contenía mi ansiedad de amar, la que me orillaba a saltarle encima y besarla hasta la inconciencia. Estaba en esa pugna interna cuando su risa me hizo caer en un coma profundo...si los ojos eran embriagantes, su risa era mortal, y entendía porqué, ya que su risa te llevaba a dimensiones celestiales, etéreas, gratas y nunca antes vividas por mí; junto al término de su risa volví a la vida y lo primero que veo es como su vista se deposita en la mía; sin palabras de por medio nos coqueteamos explícitamente, sin movimientos cadenciosos nos entregamos calor, hasta me atrevería a decir que sin tocarnos intimamos intensamente. Uno de los trabajadores que laburan en su local, estropeó de cuajo esta escena, dadoq ue requería de sus servicios inmediatamente; ella nos dió la espalda y un mozo nos ubicó en una mesa. La mesa conlindaba con tres mas, todas pobladas por seres de museo, próceres de su historia personal, hombres que no sólo le torcieron la mano al destino, sino que además le metieron el dedo en el culo. Los mas intensos y bulliciosos, eran unos gladiadores de cabellos blancos, teñidos por la edad, la pasión, el amor y el dolor; estaban celebrando el aniversario de la muerte de una de sus principales terratenientes, mujer de pelo cobrizo, cuerpo de pecado y caracter obstinado, de acuerdo a la historia que me contó uno de los héroes que se mantenía en pie, bueno, para ser franco, luego de la quinta botella de vino las historias poblaban sin verguenza el espacio conjunto, y me atrevería a decir que daba lo mismo si era verdad o ficción, ya que prevalecía la imaginación y la aventura.
Un grupo asexuado tocó en el proscenio, lo realizó con cierta creatividad y pulcritud y las canciones percutadas eran de su autoría, en ese momento específico, la fauna humana era lo mas variado que he visto en un largo tiempo, los viejos ancestrales por un lado, nosotros que por estrafalaríos no desentonamos, un grupo de nómades pintores por otro, etc. El grupo asexuado se acercó a nuestra mesa colorida, dándole aún más heterogeneidad, espero que visualicen la escena a esas alturas, las botellas en ese momento caían del cielo, salían de los saleros y por voluntad propia se destapaban y seguían a las bocas solitarias...siendo la mas solitaria la mía. Las conversaciones se tornaron inconexas entre todos, por lo mismo, como buenos humanos gregarios, nos agrupamos, yo me quedé con el gladiador que conocía a la terrateniente, que resultó ser un tipo impeque, curtido de la vida, con historias y anécdotas fascinantes, pero que no perdía su humildad, lo que le daba un halo de sabiduría y afabilidad que conmovía; en un acto espontáneo de genuina amistad, me regaló un ejemplar de su libro, yo le dí mis mas sinceras esperanzas...pronto sabré mas de este singular personaje, no lo dudo.
La noche siguió afiebrada, las botellas poblaron toda la mesa y su contenido nuestras barrigas redondas...los recuerdos a esta altura dejan de obedecer a la cronología y son mas bien ordenados jerarquicamente por el sentir...por lo mismo, y no queriendo serle infiel a la verdad, prefiero señalar que la noche terminó entre poesía, prosa, escultura, música, algunos grupos de música y las mujeres de amor rentado...como sabrán de antemano, sólo otro día mas en la semana.