Hace un tiempo me topé con un sueño, creo que ha sido de lo mejor que me ha pasado, al poco tiempo el sueño cobró mas noches y yo se las daba, manteníamos charlas de amanecida, hermosas, delirantes, apasionadas….de hecho, el sueño en mas de una ocasión cobró vida, si bien no lo toqué lo ví moverse, con delicadeza, gracia, era un sueño lleno de vida.
No sé como me fui despertando, se empezó a estropear con la realidad, cada vez mas lo objetivo me impedía ser subjetivo y gozar como loco, de ése mi sueño. El sueño también sintió la lejanía, se percató de que las cosas no eran realidad y sólo eran sueños, pero aún así, peleando contra todo, en circunstancias especiales y acotadas, volvía a soñar y aparecía ese sueño, delirante y mas pasional que nunca, me contaba de sus andanzas, de que las cosas estaban mejor; yo también le contaba lo mío…a veces hasta lo oía reír, cuantos besos le lancé sin freno, cuantas miradas oníricas y cómplices se escaparon de mis ojos hacia ti, cuanta compañía me diste, cuantas lunas fueron testigo de nuestras forma de entregarnos y todo por un sueño.
Fueron momentos de compañía, cuando necesitábamos de alguien el sueño aparecía, quizás era una vuelta de mano que la vida nos hacía, por algún favor anónimo realizado sin esperar nada, por que esa clase de personas éramos nosotros, corazones que bombean cariño, amistad; entes que nacieron para dar, aunque en ello se nos vaya hasta la última lágrima para ahogar tu último dolor. Hace meses que no te encuentro sueño mío, quizás a esta altura ni tan mío, quizás y te aparezcas y yo pueda volver a sentirme acompañado en estas noches trasatlánticas por las cuales navegó en soledad, como siempre, como el estepario que soy. No espero que sea el mismo sueño, con la intensidad que solía tener, pero espero que sea suficientemente igual para platicar, de lo humano y lo divino, o por último, para que me diga sólo como sabe ella que el sueño se acabó, que las estrellas podrán estar tranquilas porque nadie en la Tierra volverá a brillar mas que ellas; porque los caminos de calidez, confianza, cariño, amistad que caminamos juntos quedarán como huellas, hermosos recuerdos de esos sueños de verano.
Al final el sueño termina, siempre viene un amanecer, un despertar, pero si existen esos recuerdos que se graban a fuego en el alma, porque significaron intensos aprendizajes y en los cuales volcamos todo el amor que poseíamos….podemos volver a soñar, porque todos los días es un sueño, porque me regalaste tu mas linda esperanza y yo te dí mi mejor optimismo, mas que mal podíamos, éramos los dueños de nuestros sueños. Y construimos algo parecido a los puentes de Benedetti, que me contactó con tu víscera terrenal y a ti con mi ansia de cariño.
Ojalá y sigas leyendo a este desquiciado ser, ya que sí lo haces es mas probable que te vuelva a soñar…95 de corpiño, ya que en ciertos momentos de clarividencia, podría apostar…..que mi sueño fue tu sueño también.
Ceci
No sé como me fui despertando, se empezó a estropear con la realidad, cada vez mas lo objetivo me impedía ser subjetivo y gozar como loco, de ése mi sueño. El sueño también sintió la lejanía, se percató de que las cosas no eran realidad y sólo eran sueños, pero aún así, peleando contra todo, en circunstancias especiales y acotadas, volvía a soñar y aparecía ese sueño, delirante y mas pasional que nunca, me contaba de sus andanzas, de que las cosas estaban mejor; yo también le contaba lo mío…a veces hasta lo oía reír, cuantos besos le lancé sin freno, cuantas miradas oníricas y cómplices se escaparon de mis ojos hacia ti, cuanta compañía me diste, cuantas lunas fueron testigo de nuestras forma de entregarnos y todo por un sueño.
Fueron momentos de compañía, cuando necesitábamos de alguien el sueño aparecía, quizás era una vuelta de mano que la vida nos hacía, por algún favor anónimo realizado sin esperar nada, por que esa clase de personas éramos nosotros, corazones que bombean cariño, amistad; entes que nacieron para dar, aunque en ello se nos vaya hasta la última lágrima para ahogar tu último dolor. Hace meses que no te encuentro sueño mío, quizás a esta altura ni tan mío, quizás y te aparezcas y yo pueda volver a sentirme acompañado en estas noches trasatlánticas por las cuales navegó en soledad, como siempre, como el estepario que soy. No espero que sea el mismo sueño, con la intensidad que solía tener, pero espero que sea suficientemente igual para platicar, de lo humano y lo divino, o por último, para que me diga sólo como sabe ella que el sueño se acabó, que las estrellas podrán estar tranquilas porque nadie en la Tierra volverá a brillar mas que ellas; porque los caminos de calidez, confianza, cariño, amistad que caminamos juntos quedarán como huellas, hermosos recuerdos de esos sueños de verano.
Al final el sueño termina, siempre viene un amanecer, un despertar, pero si existen esos recuerdos que se graban a fuego en el alma, porque significaron intensos aprendizajes y en los cuales volcamos todo el amor que poseíamos….podemos volver a soñar, porque todos los días es un sueño, porque me regalaste tu mas linda esperanza y yo te dí mi mejor optimismo, mas que mal podíamos, éramos los dueños de nuestros sueños. Y construimos algo parecido a los puentes de Benedetti, que me contactó con tu víscera terrenal y a ti con mi ansia de cariño.
Ojalá y sigas leyendo a este desquiciado ser, ya que sí lo haces es mas probable que te vuelva a soñar…95 de corpiño, ya que en ciertos momentos de clarividencia, podría apostar…..que mi sueño fue tu sueño también.
Ceci


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