Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Wednesday, March 08, 2006

El otro día pensaba de que protege el paraguas....de la lluvia, obviamente, del Sol en ocasiones. Pensé luego que elemento mas circunscrito, con tan pocas utilidades, quizás y algún niño lo ocupé de espada, para jugar con otro que también tiene un paraguas. Me dije, es necesario crearle mas utilidades, tiene que tener algo mas de plusvalía, a la larga es tan necesario y me parece que debe estar presente en todos los hogares, estaba en ese ejercicio mental, cuando me dí cuenta que quizás no nos protege, sino que nos limita, nos coarta.
Si, eso debe ser, el paraguas impide que nuestros pensamientos fluyan libremente en la estratósfera, nos impide bañarnos con la agua de lluvia, que limpia y oxigena, o no es verdad que cuando nos mojamos en la lluvia sentimos cierto bienestar que quisiéramos que siempre se repitiera, más si es en compañía de alguien especial o espacial. Un día pensé que podría volar, al no tener alas, el instrumento que mas me atrajó fue el paraguas; no hay nada mas liberador que imaginarse volar, pasear por sobre todos, libre, flotar, desaparecer en cierto sentido...pensé que con el paraguas lo podría lograr, la educación formal y un incipiente sobrepeso me lo impidieron.
El agua no hiere, sólo moja. Los pensamientos siempre fluyen, sólo depende de la voluntad el cuan lejos lleguen. Siempre es posible volar, sólo basta imaginación. Los árboles rosas siempre me han intrigado y, posiblemente, siempre existan paraguas de infinitos colores y múltiples propósitos.