Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Tuesday, October 04, 2005

Que pasa cuando la fuerza te supera, ese algo externo te ahoga en nieblas de las cuales no puedes salir y cae con todo su poder sobre tu alma. Hay fuerzas de las cuales no puedo escapar, me siguen como sombra, cubren mi visión, me dejan ciego y librado a la fuerza incontenible de mis pulsaciones; en esos momenos la rabia llega a puntos álgidos para mi conducta, me trastoca y en ocasiones me torna violento, bueno, la violencia no la vuelco contra otros seres, sino contra objetos sin alma, de esos que no se quejan. Más últimamente la fuerza cobra otro sentido, mucho mas intenso y en ocasiones si se torna contra seres, en realidad, contra mí.

Siempre he pensado que la violencia no es camino para nada, no es solución de problema, la violencia castigada con violencia, sólo es mas violencia decía Hegel; estoy en concordancia con esa opinión, pero entonces, que se hace con esa rabia que te ciega, te vuelve sin razón, más cercano a un animal en celo que a un humano. A veces todo se vuelve rojo y me nace un vómito incontenible que surca todo mi ser de un golpe, sólo lo aquieto con movimientos bruscos, por lo general, dirigidos a otros seres inertes, patearlos, escupirlos, remecerlos, a veces, resulta sanador; pero cuando conoceré el límite, cuando sabré que hasta aquí se llega, de hecho, es bueno darle salida a esos sentimientos?. A veces me siento librando batallas que no comprendo y, claramente me superan, sólo sé que puedo llegar a ser instrumento de algo superior, que me utiliza y me reconforta con engaños agradables, que me calman. Más la bola ardiendo sigue cercenando mi interior, siento como paulatinamente me devora, me deja sin defensas y me expone con premura a los arrebatos de mi ser, mis instintos poco a poco toman el control de mi destino. Siempre he pensado que el hombre es emotivo antes que racional, pero es bueno tener un piso de conocimientos que te digan como actuar de manera adaptada en determinadas circunstancias, mi piso esta roto, se quiebra a cada segundo, los parches que le adhiero sirven, momentáneamente, sólo momentáneamente. Será ese el precio que debo pagar por encontrar eco en la eternidad; muchos fueron absorbidos por el alcohol, otros tantos por su hedonismo, a otros su ego los dejó opacados en algún rincón oscuros y maloliente, quien sabe si a mí me toca seguir el camino de la rabia irracional, esa que no se expresa se vive.

En la soledad de mi prosa he encontrado cierto refugio, debe ser por eso, o uno de los motivos por los cuales, escribo con fuerza, haciendo sonar las teclas, que se escuche que estoy creando, quizás sea la última forma de expresarme sanamente, adaptadamente. El silencio vuelve a inundarme, la calma la siento mas cercana, ni el ladrido desmedido de mi perro, ni las bocinas de los atochamientos cercanos me sacan de mi rumbo, tengo ansia de paz, por fin que la calme se apersone ante mí...estoy solo como el faro y librado a la suerte de la furia que me ahoga.

La rabia no es tema, es válida; la sangre que me cubre sí es tema, es pecado.