Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Thursday, October 06, 2005

Rápidamente me bajé de la cama, escuché la puerta crujir, sinónimo innegable de que alguien está abriendo, sólo tú tienes las llaves de nuestro departamento, eras tú. No sabía que hacer, la mujer aún yacía en éxtasis en el lecho, yo aún estaba cargado, el olor a sexo se hacía insostenible en el dormitorio y tú gritando de abajo, si me encontraba en casa. El tiempo corrió a mil en mi cabeza decadente, en un acto certero y seguro, tomé a la mujer de los hombros desnudos, bueno, su desnudez era total; la arrojé sobre su ropa, no entendió la intención y se aferró a mi miembro con vigor, pensé que se desprendía de mi cuerpo con la embestida, no lo hizo.
En lenguaje entrecortado y aún tembloroso, te ordené vestir, tú te introducías mi verga terracota en tus mandíbulas hambrientas; como pude me alejé de tí y me dirigí al encuentro de mi mujer, la situación tenía tal carga de ansiedad y nerviosismo, que no me vestí y fuí a su encuentro desnudo, me vió aparecer en el pasillo y se abalanzó sobre mí, sin mediar palabra, estaba desnuda frente a mi cuerpo, con ojos de sexo y cuerpo de pecado, como antes, como siempre, me exitó hasta el hastiazgo. La giré en su eje, su cara miró a nuestra pared adornada de mil recuerdos y yo observaba su nuca, con maestra sensualidad mi mujer puso sus manos en ella y se abrió lentamente de piernas, cadenciosamente, al ritmo del deseo que no quiere terminar, entendí que siempre quisó una situación como esa.

Sostuve mi sexo venoso con ambas manos, ejercí presión insensata y la penetré por su hoyo negro, el grito indescriptible de su ser, me dio a entender que el placer la desbordó. Al instante, se abrió como flor en primavera esperando por su polen; sin cuidado alguno, ejercí la presión que restaba para completar la misión, su grito se detuvo, lo ahogué con mi vigor. En ritmo febril, hundí mi ser en su retaguardia, sus aullidos en celo me daban la referencia necesaria para continuar; más de improviso, ví como mi amante miraba extasiada escondida tras la puerta, sin vestir aún, con los ojos perdidos en nuestro placer, clamando en silencio por participar. Algo raro hizo click en mí, giré, sin entender porqué, el rostro de mi mujer hacia el dormitorio ocupado por la otra carne, sentí como sus músculos se apretaban al instante, y al cabo de unos segundos se relajaron de nuevo. Se dirigió al encuentro de mi amante con seguridad escalofriante, me dejo con el sexo expuesto al pasillo y pidiendo respuestas. Mi amante abrió de par en par la puerta de la recámara, se amamantó del seno derecho de mi mujer, mientras ella acariciaba su pubis húmedo; fuí testigo de un beso descontrolado, de dos brasas que se quemaban mutuamente, me encaminé a esa hoguera dispuesto a convertirme en cenizas. Agarré sus melenas por la nuca y en un violento gesto, las lancé hacia atrás, las besé con locura, pasé mi lengua desquiciada por sus cuellos y las besé nuevamente. Sin darme cuenta estaba en medio de una orgía sin culpa, sin fin, sin meta, sólo lujuria y placer delirante.

Pasa un rato determinado por el vigor de mi miembro duro, mi mujer decide ir a tomar líquido, veo una mirada de complicidad con mi amante, me exito más. Aparece de improviso con un revólver, apunta entre mis cejas y siento el disparo. Me percato de mi muerte al verme con mi frente rajada en mil pedazos, mientras ascendía a una nebulosa de extraña luminosidad, las mujeres reían y se masturbaban con el tibio cañón del revólver. Giro un poco más la vista y veo como mi elefante predilecto me mira con tristeza, desolado en la cama y guardando una grabadora espía, que ratificará mi sospecha de que mi mujer también me engañaba.

Veamos quien ríe al último...putas de mierda