Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

My Photo
Name:
Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Wednesday, February 07, 2007



Silencio

Después de tanto escribir, de tanto protestar, de tanto mirar hacia atrás con desdén, me doy cuenta, lamentándome, que en este camino que he emprendido, en esta vida que he llevado, por lo general y como todas llena de obstáculos, el principal de todos he sido yo. Cuantas virtudes estropeadas, que se extinguen a diario y penan en noches de verano, como esta. Siempre el destino se ensaña con reprochar mi desdicha, mi infortunio, quizás porque no es ni lo uno ni lo otro, es simplemente desgano, carencia, de esa enfermiza y que termina doliendo a diario, como esta. Ya ni siquiera pretendo alimentar mis falsas esperanzas, sólo emprendí un nuevo proyecto, que desde su génesis viene viciado, lleno de dudas e incomodidades, quizás por lo mismo, de resultado, quizás por lo mismo, resulte el peor de todos. Por lo menos hoy no enarbolo la bandera de la redención, ni siquiera aliento sueños, sólo iré paso a paso, espero que sin tropiezos, disfrutando cuando pueda, lamentándome a diario, porque el camino desde el inicio viene con ripios insoslayables, con dudas y dolores que no se podrán evitar, pero se persigue un fin que se distancia de mi realización, pero cimienta mi vida, me entierra de nuevo los pies en la Tierra, me deja accionando como todos. Mis sueños serán cultivados en momentos de excepción, momentos plagados de dolor o alegría, o de hechos anecdóticos, de esos que no se pueden escapar a la memoria y que deben ser retratados para la posteridad.

La vida desde mi último mensaje casi no ha cambiado, quizás más delgado, quizás mas viejo, pero sin motivación como siempre, viendo con esa envidia solapada y encubierta como todos mejoran, más pronto percatándome que esa mejora encierra tantos o mas problemas que mi anestesia de objetivos y progreso, percatándome que un paso hacia adelante significa rápidamente tres hacia atrás, tal vez ahí estriba una de las razones de mi parálisis actual, que ya ni tan parálisis es, pero inmoviliza de vez en cuando y de cuando en vez. Estas letras en las cuales confío como medio de exorcismo de poco y nada me han servido para lograr esos objetivos superiores que algún día perdido me propuse, pero siguen siendo lo que en esencia partieron siendo, mi medio de gritar, mi medio de escupir, mi medio de descifrar el presente, mi forma única de expresión, mi llanto oculto, mi risa suave, mi alegría primaveral, mi desdén diario, mi amor y mi pena eterna. Pienso que es muy probable que en eso se quede, sólo mi vía personal de enfrentar este impersonal mundo, sólo leída por mí, sólo escrita por mí, quizás y sea mejor, así yo sólo escribiré de mis dolores y así sólo sea yo quien los lea, tal ves y de algo sirva, probablemente no.

También he conocido ciertas damas interesantes a pesar de todo, de esas de risa amplia, que acogen cálidamente, algunas de miradas intensas, otras de miradas intrigantes, más todas hermosas en su particular forma, he pretendido involucrarme con todas, por lo menos ese camino marcha bien, en ese el obstáculo no soy yo. Pero me convoca otro tipo de mujer, esa que pierda su distinción en pos de objetivos de otro, esa que se pierde en el camino, esa que se enceguece fácilmente con brillos efímeros y tibios, me convoca porque sin ser brujo uno entiende que hipoteca su individualidad por algo rancio y salobre, por un sueño prestado, que mas pronto que temprano le hará caminar en el dolor oscuro, ese que viene de la inoperancia propia, de la falta de visión y valentía, espero que de alguna forma terrenal o mágica si se puede, logres divisar la imagen, será complejo porque te faltan variables y aristas, pero esas yo las sé, casi tan bien como la extensión de mi operación de apéndice, en realidad, debiera decir que confíes en estas letras ajenas, que de tan lejana que vienen algo de verdad pueden traer.

Así, en desconexión, he expuesto este silencio en palabras, desnudándome sin pudor como siempre, abriendo el pecho y mostrando mi sentir. Lo bueno es que sigo caminando, más lento he notado, pero siempre hacia delante, tropezando cada tres pasos, deshaciendo cada dos, pero con algo de esa valentía que me cubría, con algo de esa dignidad extraviada pero no perdida. El camino como siempre se viene rudo, inclinado, caluroso, oscuro y doloroso, pero aún mis pies claman, aún mi visión no se opaca y dentro, muy dentro con algo de esperanza en pelear, en seguir, en construir. Por todos los que caminan, pero mas por todos los que tropiezan y vuelven a caminar.