Hoy hablé con la Tierra, quizás y por primera vez podemos sostener un diálogo continuo y sin ironías, me comentó al pasar que le encantaba amanecer con nieve sobre ella, cubriéndola, yo le comenté que me encantaba amanecer con una dama voluptuosa sobre mí, se río, porque no pudo aguantar la erupción, pero definitivamente, no quería reír, de inmediato me dijo que hasta cuando le tomaba el pelo, que si no podía hablar nada en serio, me disculpe, sentí que fui el culpable. Le dije que estaba arrepentido por esa acción, que no se enojara, mire que la última vez causó un huracán en centro y norte América sin precedentes, de paso, traté de esbozarle que era un celosa, que de verdad con la Luna no tenía nada, que eran sólo mimos, sólo miradas, no me creyó nada, pero calmó sus elocuentes epítetos. Me habló de cómo estamos destruyéndola, que si somos idiotas, le dije que sí, es más le comenté que somos tan idiotas que no nos basta con destruir nuestro hábitat, de suyo una estupidez, sino que además nos matamos entre nosotros, me miró extrañada, me comentó de inmediato que ella a los únicos que podría pegarles son a Mercurio y Plutón, los planetas mas al alcance, con los demás siempre había tenido problemas de masa y se sentía inferior. Me dí cuenta en el acto de que no se había enterado de cierta noticia que pasé a informarle, le dije que nosotros, humanos, en un seminario de eruditos universales habíamos dictaminado que Plutón no era planeta, así que lo habíamos sacado de esa categoría, me miró enojada, lo noté por las nubes fruncidas que acompañaban a su mirada y me dijo que de verdad éramos idiotas, siento que se apenó por saber la clase de personas que la habitábamos, quizás y las anteriores civilizaciones fueron mejores, pensé. Luego de un rato en silencio me dijo que Plutón sí era planeta, pero sólo más pequeñito, que si acaso nosotros éramos todos iguales, le dije que no, que nosotros teníamos también diferencias de estatura, de masa, y a los pequeños les decíamos enanos, incluso el más pequeño de todos había muerto hace poco, me dijo que pena. Le comente que se ganaba la vida mostrándose, ya que como era el mas pequeño podía lucrar con eso, se puso a reír desmesuradamente, tanto que no sé en que parte (estaba viendo cnn), se había producido un movimiento telúrico de devastantes proporciones, la calmé y le pregunté porqué el motivo de la risa, tratando de darle un tono severo a la reflexión, me señaló que ella ni siquiera conocía al uno por ciento de todos los planetas existentes y que jamás podría ver una situación como esa, la entendí.
Nos acurrucamos un rato, me dijo que le dolía el pecho, me preocupé, la revisé y coincidía con el lugar de las pruebas nucleares de Norcorea, no tuve mas remedio que decírselo, me miró con sabiduría estelar, propia de su clase, y me dijo que no me preocupara, que eso pasaba cuando se acabará el motor generador de esos tormentos, pensé en el presidente de Norcorea, pensé mal, me dijo que eso pasará cuando nuestra raza se extinga, acto seguido me abrazó con fuerza desusual, ahora fui yo el que le comenté que no se preocupara, que sabía que por idiotas nos quedaríamos sin nada y que nuestra civilización estaba mas cerca de desaparecer que de permanecer, es más, le dije que los Mayas tienen un calendario que se acaba en el 2012 mas o menos, me dijo que se acordaba de ellos, muy buenos inquilinos fue su comentario. Nuevamente me abrazó, pero ahora con mas ternura, los dolores habían menguado, ahora sólo tenía picazón en los pies, eso correspondía al Artico, me dijo que deberían estar cazando ballenas algunos amarillos desquiciados, se los sobé. Nos miramos durante un rato eterno, quizás y cuantos días pasaron en eso, después me dice, sabes quiero pasar el resto de mi existencia contigo, pero Tierra yo sólo soy humano, me dijo si quieres te puedo transformar en un ser alado que surcará las galaxias, pero siempre volverá a mí, quedé sumamente intrigado, me dijo que sólo aceptando sabría que era lo que me proponía, le pedí tiempo para pensar. Llegué a casa, fui a comprar el pan con un jugo natural, luego leí a Condorito, después escuché al sordo Beethoven.
Al día siguiente nos juntamos en cualquier parte, ya que todas las partes le pertenecen, me dijo que si lo había pensado, le dije que no había hecho otra cosa, que cual era mi respuesta, le dije que sí, pero con una cláusula, se río y me dijo humanos, ambos reímos, mi cláusula era que me iría con ella en el año 2010, porque aún me quedaban cosas por hacer en la Tierra y además debía aprovecharla mientras durara, le pareció genial, para ella 4 años es un parpadeo, me regalo un viento tibio y le robó al Sol un destello luminoso, para ti señaló, yo le regalé una lágrima que cayó en su piel, me dijo que es lo mas lindo que le habían regalado. De todas formas la curiosidad me invadió y quería saber en que me convertiría, a donde iría a parar, traté endemoniadamente de sacar algo en limpio, fue infructuoso, ella, definitivamente, es más sabia que yo, pero sabía que lograría con el tiempo sacarle algo. Así un día, estábamos coqueteando y pasó una estrella fugaz, la vi mirarla con cariño, mas del usual, de inmediato le pregunté que si en eso me convertiría, se río tiernamente y me dijo que no, que el amor es mas grande y universal, no se acaba nunca y recorre espacios infinitos, me hizo un guiño junto a la Luna y me dijo, serás cometa, navegarás por el espacio, ese será tu trabajo, vigilar y sembrar belleza, pero siempre volverás a mí remanso, donde te haré el amor y cuidaré tu sueño.



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