La vida me dejó de ser agradable o quizás, ya no le agrado a la vida, como sea, estoy dando una batalla interna que agobia y aniquila, nada podrá seguir igual, todo esta siendo juzgado y cada uno de mis pasos enjuiciado con rigor draconiano; sin lugar a dudas, es tiempo de enmendar con dolor mis actos, porque este camino de aniquilación y lleno de sin sentido, me esta acercando con demasiada rapidez a la extinción de mi voluntad y carcome con voraz apetito mis esperanzas y sueños. Creía poseer cierto Don, hoy ni de eso estoy seguro. Todos mejoran a mí alrededor y me siento tan pequeño ante hazañas que han realizado amigos, mujeres queridas, familiares; aunque debo decir que el camino que todos han seguido, es el mismo, sin variación, casi predeterminado, producido en serie por una industria sórdida y que busca la homogeneidad, pero quizás y sea el único, el que se forja al alero de la responsabilidad, el respeto y el coraje de querer ser alguien, no el mejor, sólo alguien que pueda decir al final, que realizó, aunque sea con carencias, en algo ese sueño que lo inundó de pequeño, o mejor aún, ser alguien a quien se le mire como digno de haber vivido. Lamento que esta entonación melancólica sea tan asidua en mí, pero son los estados de ánimo los que manejan el hilo conductor de mi prosa deprimida y nada puedo hacer por controlarlo, quizás y las teclas sean el único deshago que tengo luego de tantos años de existencia... que penoso.
Palabras de un Don Nadie
La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.
Friday, August 04, 2006
Que mal gastada la prosa en oídos sin cimiento, que navegan como el viento, persiguiendo cualquier luz que los haga brillar, aunque no sea mas que la sombra de otra luz, a la cual no accederán. Nada mas vano que derramar palabras al aire, palabras que dieron significado a momentos y que se asociaron, cómo la Luna y las Estrellas, a emociones que dibujaron hermosos bocetos de color trascendente y eterno. Las palabras no son suficientes, aunque deberían serlo, si son consecuencia de un sentir verdadero que se refleja con la misma intensidad en cada letra articulada, pero la gente no quiere oír verdades, esta mas dispuesta a escuchar una mentira que la haga sentir bien, que una verdad, que aunque dura, tiene mucho mas amor y contiene mucho mas respeto. Pobres de las almas que se contentan con constructos engañosos, que les dan felicidad de plástico y perecible, pobres de aquellos que se deslumbran con un gemido y desprecian el valor de una mirada tierna... bueno, quizás, soy yo el que juzga con demasiada vehemencia, pero me parece que es certera la decisión, si uno no maneja con rigurosidad estos asuntos, pronto terminará rodeado de falacias, que se giran y destruyen a su antojo los substratos que has forjado con esfuerzo, o peor aún, te dirán con condescendencia servil, que todas tus ideas son geniales y dignas de llevarse a cabo y plasmarse en cristales dorados, que pronto serán premiados. Son dos clases de estupidez que detesto e hicieron estallar lo último que queda de digno en mi alma, ojalá que con el acto que emprendo, no sólo de remedio a mi víscera deprimida, sino que pueda terminar por un lado, con la encandilación gratuita de que son objeto las almas débiles y fragmentadas y, por otro, con el servilismo mundano y denigrante que hace percibir las situaciones desde posiciones que no corresponden.
Pero en fin, soy el que espera por sí mismo en la soledad de su mente, apenas aquí, unido por pasiones y dolor a esta realidad gélida y masacrante, pero pronto daré conmigo y podré optar por la tranquilidad de la buena existencia, esa que deja cariño, esa que te hace ser completo y realizado, esa que no duele ni lastima, esa, que en definitiva, logrará aquietar mi mente y consolar a mi alma peregrina.


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