Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Thursday, August 18, 2005



Eso sucederá conmigo si es que me son infieles, cardenales oscuros. Todos tenemos dos mundos, que coexisten en frenética lucha, ambos quieren salir al mundo, enfrentar la sociedad y pelean hasta el agotamiento por ello. De ustedes depende que no salga el demonio que habita en mi ser, que tan malo no es, pero es un ser inescrupoloso, que puede llegar a la crueldad sin remordimiento.

Será que todos en definitiva, poseemos dos caracteres, el doble estandar; en lo personal, me parece lógico, nuestra historia ha hecho que nuestra personalidad sea escindida, disociada, que cohabiten los dos mundos en uno. La división la generó la represión, sin lugar a dudas, de nuestros actos y acciones, no se podía hacer determnadas cosas por temor, pero los sentimientos asociados a esas determinadas cosas seguían allí; que se hace entonces?, se crea otra personalidad, otra forma de interactuar, esa es la explicación de tanto cambió, sin eludir , obviamente que nosostros somos un país marcado por el dualismo, las polaridades, el invierno es invierno y el verano es verano, son entidades fácilmente identificables.

Creo que nuestra personalidad se fundó en la ironía y el sarcasmo, fuímos un pueblo que nunca claudicó ante el español o el conquistador; como lo hicieron todos los demás pueblos de la Amérioca Colonial, por lo mismo, en nosotros seguía prendida la llama de la libertad, la flama de la independencia, nuestra identidad; claramente, sabíamos que no podíamos contra tamaña empresa, la expulsión, por lo mismo, aquietamos nuestro ímpetu, pero no se eliminó. Nuevamente la pregunta, que se hace entonces?, empezamos a vertir nuestra carga, en otras formas de expresión; nos comenzamos a comunicar pero de otra forma, explicitábamos nuestra molestia, pero solapadamente, no de manera directa; esta forma de actuar se hizo constante en nosotros y se fue heredando de generación en generación, hasta llegar a nuestro días; en donde aún somos incapaces de decir las cosas como son y los que se atreven lo hacen de formas que no son adecuadas, en general, ya que para hacerlo se requiere un grado importante de valor o fuerza, la que si no es medida se convierte, fácilmente, en mala educación. Es en este contexto, que se crearon verdaderos expertos en el doble estandar, decir algo y actuar de otra forma, la que debiera ser la vertiente mas pervertida de la teoría antes señalada, pero es de ellos la culpa?.

Las otras naciones de nuestra América, no tuvieron este problema, porque se bajaron los pantalones de inmediato cuando llegó el foráneo, el conquistador y casi, gustosamente, aceptaron las nuevas costumbres y las adoptaron como propias, de allí que los argentinos sean la mala copia de los italianos; los brasileños esa sabrosa mezcla del portugues y el africano, etc. La culpa es infinita, le leí alguna vez a Jodorowsky, claramente tenía razón, a nadie se le puede achacar la responsabilidad de nuestro caracter como nación; lo que esta mal es no tratar, en esfuerzos personales, de dar vuelta esta situación; aunque si lo pensamos bien, decanta sola, poco a poco las cosas están llegando a un punto de encuentro, encuentro de nuestra identidad, un pueblo definitivamente luchador, con garra y leal con quien se lo gana.

Han existido épocas que ayudaron a acrecentar la represión, la Dictadura Militar, por cierto, pero también el poder oculto de la Iglesia, ciertos terratenientes, etc. Pero nadie vio venir la fuerza del cuarto poder; los medios de comunicación. Se insertaron transversalmente en el alma del pueblo, todo se hizo, en un pestañear de ojos, conocido, el Luovre que queda en París, por medio de la tecnología ya lo puedes revisar desde casa. Nada es lo que era, o como dijo Groucho Marx "el futuro ya no es lo que era", no sé donde vamos, pero adonde sea, que seamos más hermanos, más auténticos, más reales y definitivamente mas chilenos. El camino lo veo con esperanza, con energía, veo buena gente creciendo y floreciendo en cada rincón; al calor de gente decente, que entendió y creyó en un proyecto de vida, ligado al esfuerzo, la lealtad, la viveza, la desición, la valentía, en definitiva, todas las características que nos identifican como chilenos.

Te quiero Chile, pero que no se entere mucha gente, que van a decir.