Palabras de un Don Nadie

La idea es sembrar pánico desde mi pánico. Que sea un espacio infinito en donde cobijar a esta mente inquieta, que a veces se hace eterna y se refugia en recovecos de dificil visión. El refugio de mis obsesiones, perversiones, pero también sueños y esperanzas. En fin, que sea lo que tiene que ser.

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Location: La Florida, Región Metropolitana, Chile

Thursday, August 18, 2005



No sé cuantos siglos he vivido hoy. Las neuronas no paran de hacer su maldita comunicaión, su sinapsis, para traerme a la mente recuerdos añejos, olvidados, sueños no realizados, empresas a medio terminar, fracasos varios. Hoy ha sido un día atípico, casi en su totalidad lo he destinado a pensar, en realidad, no sé si yo fuí el que decidí o era necesario un revisar mi historia. Desde hace un tiempo hasta hoy, me he equivocado sistemáticamente, uno tras otro, sin darme cuenta que el verdadero error soy yo; algo en mí no termina de cerrar, algo en mí necesita de un respiro o un espacio tranquilo y limpio para desarrollarse, me temo que no realizo lo que debo, no me expreso en mi totalidad, estoy coartado; el proceso para sentirme bien quizás lleva ímplicito demasiada exigencia, el, camino de tierra "cuando el camino se pone duro, sólo los duros quedan en el camino", alguien señaló alguna vez, creo que es cierto; claro que tampoco se tiene que confundir con tosudez, o peor aún orgullo y soberbia. Pero claramente, es tiempo de poner el hombro, de nuevo, como siempre, no nací definitivamente con la vida comprada o allanada, pero no me puedo quejar tampoco, me dieron lo necesario para surgir de muy buena manera y creo haberlo aprovechado; debe ser este sentimiento hedonista, este maldito gusto por el placer, quizás soy la reencarnación de calígula en su cuarto nivel; sentimiento que siempre me lleva a tomar desiciones fáciles, momentáneas, placenteras en el corto plazo.

Bueno, tratando de volver, los espacios se hacen infinitos, no termino de acceder a algo y viene como tromba urgente otro pensamiento insatisfecho de su existencia, dejando inconclusa la solución del anterior. Hoy he sido sicólogo de mis sueños, de mis esperanzas, anhelos; ufff... cuantos anhelos deseados y no materializados, si de anhelos viviera el hombre, me gustaría que los míos hubieran sido tomados en cuenta, los pobres no lo serían tanto, los ricos no tendrían tanto, los políticos deberían justificar cada uno de sus pesos y recibirían de sueldo la gratitud del pueblo, como antaño; los curas estarían relegados a sus iglesias, en total lejanía de niños, dinero o medio de comunicación; creo que no habrían mascotas en las calles; la gente entendería que simplemente, no se deben botar papeles en las calles; la educación se pagaría con el sueldo de los políticos, por lo mismo sería gratuita; la salud se costearía con los excesos del cobre; no se venderían terrenos ecológicos a grupos que lo único que quieren es más dinero; ojalá se pudierra volver al bazar de la esquina y terminará el impersonal mall, que es una vitrina en donde todos llevan su mejor pilcha para ver que tal; triste espectáculo, vacío. Como me siento ahora nada más.

Einstein tenía razón, todo es relativo, lo que escribo hoy, para cuantos no tendrá ningún sentido, dirán que estoy ajeno a la realidad, quizás para mí mismo será así en un par de años o segundos, quien sabe. Pero si todo es relativo, que es lo cierto, en que se puede confiar y aquí viene mi única certeza, mientras haya amor confía en él, no miente, las desiciones de amor no se equivocan; cierra los ojos y decide. El amor es algo interno que nada tiene que ver con el asarozo universo externo, cruel, relativo para Alberto.

No obstante, el sentimiento de vacío sigue replicando en mi oído, en éste preciso momento se hace más intenso, no puedo ya controlarlo, parece que me quiere comer; cierro los ojos y me doy cuenta que no poseo amor, más vacío me siento, puta Alberto.